La legendaria aviadora Amelia Earhart quiso convertirse en la primera mujer en dar la vuelta al mundo en avión en el año 1937. Sin embargo, nunca llegó a conseguir su objetivo. Sin duda es uno de los grandes iconos de la historia americana, pero también uno de sus mayores enigmas. Amelia Earhart fue una legendaria aviadora estadounidense que desapareció en 1937 mientras sobrevolaba el Océano Pacífico cuando intentaba dar la vuelta al mundo.
Hasta ese momento eran muchos los hitos de la aviación marcados por una mujer nacida para la aventura y los retos. Cada uno de sus pioneros viajes se convertía en centro de atención para la prensa de la época y para los curiosos de todo el mundo.
Amelia iba a dar la vuelta al mundo, pero desaparecía el 2 de julio de 1939 cuando seguía la ruta entre Papúa Nueva Guinea y la Isla de Howland.
Durante días, meses y años, las autoridades trataron de dar con el paradero de la mujer, pero nunca se halló ni rastro de ella. 9 barcos y 66 aviones trataron de dar con la mujer que acababa de convertir su leyenda en una de las grandes incógnitas de la historia. De hecho, actrices como Hilary Swank (Amelia) o Amy Adams (Noche en el museo 2) prestaban su rostro a una misteriosa historia que está viviendo un episodio excepcional en estos días.
Ahora, una otografía perteneciente a los Archivos Nacionales de Estados Unidos y relacionado con una investigación de History Channel se ha convertido en tema central en la gran mayoría de las cadenas. La misma lleva por título Atolón Jaluit y muestra a una mujer de rasgos parecidos a los de Amelia Earhart en las Islas Marhall. En pie, a su lado, un tipo que parece ser su navegante Fred Noodan.
Pese a que no existe una confirmación clara y al hecho de que está siendo objeto de estudio pormenorizado, los estadounidenses creen en esta teoría como posible: Amelia cayó prisionera de los Japoneses cobra más valor que nunca.
Al parecer, tras quedarse sin combustible y hacer un aterrizaje de emergencia en las Islas Marshall, un barco japonés la habría trasladado hasta las Islas Marianas, donde moriría bajo custodia japonesa.







