Hay una nueva serie en Netflix que engancha desde el primer minuto. Mientras se sigue hablando de The White Lotus o El juego del calamar, el thriller político estrenado la pasada primavera, protagonizado y producido a sus 82 años por Robert de Niro, es una auténtica joya. Sólo son seis capítulos de apenas una hora en los que todos los detalles están cuidados al máximo y mantienen la tensión del espectador que no tiene tiempo ni para pestañear.
De Niro interpreta brillantemente al expresidente estadounidense George Mullen, un hombre con una rutina matutina inquebrantable desde su jubilación: nadar, correr con su perro por el parque, dar de comer a los pájaros, leer el periódico mientras desayuna un huevo pasado por agua, y recibir las novedades de su secretario.
Para la mayoría de los estadounidenses, Mullen es considerado el último presidente estadounidense con carisma y capaz de unir a ambos bandos políticos del país. Pero esos días ya pasaron. Tras el terrible ciberataque, Estados Unidos parece más dividido que nunca.
De qué trata la serie “Zero Day”
Al comienzo de Zero Day tiene lugar el ciberataque más brutal que se pueda imaginar. Toda la infraestructura estadounidense queda paralizada, trenes, aviones, semáforos, la luz, los móviles. Mueren 3.402 personas. Y para colmo, el ciberataque finaliza con un con amenazante mensaje en todos los móviles: “Esto volverá a ocurrir”. Hay pánico por todas partes.
En el despacho oval de la Casa Blanca, la presidenta en funciones -interpretada por Angela Bassett– contacta con el expresidente pidiendo ayuda y se establece la Comisión Zero Day. Un servicio secreto con poderes especiales. Hasta los derechos más básicos podrían saltarse en este departamento. En contra de la voluntad de su mujer Sheila, una exjuez, y sobre todo de su hija Alexandra, George Mullen se convierte en el director de la Comisión. La presidenta Evelyn Mitchell tiene la esperanza de que el honesto expresidente utilice este enorme poder con responsabilidad.
El caos asola Estados Unidos y el país amenaza con colapsar. “Zero Day” es la pesadilla, mucho peor que el 11-S, y mil veces ensayada, de la batalla final de la democracia contra sus enemigos disruptivos.








