Izquierda Unida (IU) anunció lo que calificó de "suspensión momentánea" del acuerdo de Gobierno con el Partido Socialista Obrero Española (PSOE) en Andalucía. Responsabilizó a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, de la crisis abierta en el gobierno de coalición tras su decreto para retirar a Izquierda Unidas las competencias en la concesión de vivienda pública, asunto que destacó Hechos de Hoy.
El coordinador regional de IU, Antonio Maíllo, acompañado del coordinador federal, Cayo Lara, pidió a Susana Díaz que restituya la normalidad. Lo hizo en la reunión con el vicepresidente de la Junta, Diego Valderas, y la consejera de Fomento y Vivienda, Elena Cortés. Fuentes de IU explicaron que esta suspensión no implica que los consejeros de esta formación abandonen sus funciones y responsabilidades, sino que afectaría al cumplimiento del acuerdo programático con el PSOE que contempla 28 leyes y 250 medidas. Por su parte el excoordinador general de IU, Julio Anguita, pidió que se aproveche "la oportunidad de oro" para "hacer pedagogía democrática" y demostrar "que a las instituciones se va no para ocupar sillones sino para ser la voz de la ciudadanía explotada y acogotada".
Susana Díaz reaccionó con firmeza ante el realojo de las 22 familias que la Policía sacó el pasado domingo de las viviendas, propiedad de Ibercaja, que habían ocupado dos años antes en la llamada Corrala Utopía. Ninguno de los episodios agitados entre PSOE e IU -presupuestos, creación de un banco de tierras, impuesto a las grandes superficies y el decreto de renta básica- logró el sismo político en Sevilla originado por la Corrala Utopía.
Lo difícil de esta crisis es una paz en Sevilla sin vencedores ni vencidos. Para Susana Díaz realojar a las familias okupas en viviendas públicas supone traspasar todos los límites y quebrar el principio básico de lealtad en el pacto de gobierno. En estos momentos hay en Sevilla más de 12.000 personas inscritas en las listas de solicitud de vivienda.
Es una crisis inesperada pero que se estaba abriendo paso con fuerza en el escenario político de Andalucía. Susana Díaz sabe que tiene la etiqueta de elegida a dedo por los dos expresidentes, José Antonio Griñán y Manuel Chaves. Izquierda Unida está dispuesta a jugar todas sus cartas con fuerza con el horizonte de los comicios europeos.




