Un soldado ucraniano resultó herido en la toma de la base aérea de Belbek por las fuerzas rusas de Crimea. Belbek ha sido uno de los principales focos de resistencia de los militares ucranios en la península.
Las tropas leales a Ucrania que resistían en la base se han alineado desarmadas y de espaldas frente a los soldados rusos, que contaban con vehículos blindados. El comandante ucraniano aceptó abandonar el complejo para negociar con las tropas invasoras. La base de Belbek, cerca de Sebastopol, era una de las pocas instalaciones militares ucranianas que aún quedan en la región de Crimea después de que ésta votara en referéndum su adhesión a la Federación Rusa.
Paralelamente varios centenares de manifestantes prorrusos sin armas penetraron se hicieron con el control de la base militar de Novofedorivka, en el oeste de Crimea. Igualmente, fuerzas rusas tomaron el único submarino con el que contaba la Marina ucraniana, el Zaporizhzhia, en aguas de la bahía de Striletska, cerca de Sebastopol. El Zaporizhzhia pasará a formar parte de la división de submarinos de la flota del mar Negro. En Moscú se aseguró que 54 de los 67 barcos de la Armada de Ucrania emplazados en Crimea han cambiado de bando y se han puesto bajo el mando de la fuerzas navales rusas, entre ellos ocho navíos de guerra y un submarino.
La política de amedrentamiento e intimidación -coincidieron analistas a Hechos de Hoy– ha sido clave para la rapidez política y militar que Vladimir Putin buscaba en Crimea.




