Ryan Crocker, ex enviado de Washington a Kabul, confirmó que los grupos extremistas están avanzando “en parte para crear un clima de miedo y pánico” tras la retirada de las fuerzas extranjeras.
En el marco de la tensión que vive Afganistán ante el avance de los talibanes, el ex embajador de Washington en Kabul, Ryan Crocker, consideró que frente al actual panorama es más probable “una prolongada guerra civil” que una rápida toma del poder por los talibanes tras la retirada total de las fuerzas extranjeras, con Estados Unidos a la cabeza.
“Una guerra civil prolongada es un resultado más probable que una rápida toma del poder de los talibanes en todo el país. Están siendo muy inteligentes en esto. No están lanzando grandes ataques contra Kabul”, comentó el ex embajador de Estados Unidos en Afganistán, en diálogo con la cadena ABC.
Desde el viernes 6, los talibanes han arrebatado cinco capitales de provincia en una ofensiva relámpago, casi un mes antes del 20º aniversario de los atentados del 11 de septiembre que desencadenaron la invasión extranjera, liderada por Estados Unidos.
Kunduz, Sar-e-Pul y Taloqan, en el norte, cayeron con pocas horas de diferencia el domingo. Kunduz es la victoria más significativa de los talibanes desde que lanzaron una ofensiva en mayo, cuando las fuerzas extranjeras iniciaron las últimas etapas de su retirada.
“Están haciendo lo que están haciendo en parte para crear un clima de miedo y pánico. Lo están consiguiendo maravillosamente”, explicó Crocker.
La retirada de las fuerzas extranjeras debe terminar a finales de este mes y Crocker sostuvo que no imagina ninguna circunstancia bajo la cual Estados Unidos vaya a enviar sus tropas de regreso. “El presidente Biden lo ha dejado claro. Vamos a salir y nos quedaremos fuera. Él lo asume. Ya es una marca indeleble en su presidencia”, afirmó.
Los talibanes ya habían tomado en 2015 Kunduz, de un gran valor estratégico al conectar varias provincias y hacer frontera con Tayikistán, consiguiendo permanecer dos días en ella, en un logro sin precedentes entonces desde la caída de su régimen con la invasión estadounidense en 2001.
El Ejército afgano, con el apoyo puntual de la aviación estadounidense, está intensificando sus combates para recuperar el territorio perdido, con choques en al menos 19 de las 34 provincias afganas.





