La catedral de Notre Dame en llamas. El secretario de Estado del Ministro del Interior, Laurent Nunez afirmó al borde de la medianoche del lunes en Twitter que "el fuego ha disminuido su intensidad. Los bomberos me han dicho que tienen esperanza de salvar el campanario del norte. La lucha contra las llamas durará largas horas. Hay 400 bomberos movilizados: tienen toda mi gratitud y solidaridad".
Aunque en un principio parece que la estructura de la catedral de Notre Dame de París se salvará, el gobierno francés llamó a "seguir siendo prudentes" e informó de un bombero gravemente herido.
Laurent Nunez declaró que "el fuego ha bajado en intensidad" gracias a la labor de los bomberos, por lo que ha entrado "en fase de enfriamiento". Según declaró el jefe del Cuerpo de Bomberos de París, el general Jean-Claude Gallet, la estructura del templo "está a salvo". Sin embargo, y si todo va bien, la reconstrucción de todo lo destruido en apenas cinco horas tardará muchos años.
París vivió este lunes uno de los peores días de su historia. Su catedral, que se comenzó a construir en el siglo XII y fue finalizada en el XIV, que vivió la coronación de Napoleón Bonaparte, que sobrevivió la dos guerras mundiales y era -y es- una de las joyas de la arquitectura medieval, fue pasto de las llamas. Por el momento se desconocen las causas aunque todo parece indicar que se trate de algo relacionado con las obras de restauración en curso.
Uno de los momentos más terribles fue la caída de la torre de Aguja -aquella por la que trepaba el Jorobado de Notre Dame-. Una torre de 96 metros de altura que se desmoronó en un instante entre las llamas.
Los bomberos no sólo se ocuparon de apagar el fuego. También lograron sacar del templo muchas obras de arte que podrían haber quedado destruidas. Entre otros tesoros se salvaron parte de la corona de espinas, un clavo y una astilla de la cruz de Jesucristo.
El presidente Emmanuel Macron aplazó un mensaje al país que tenía previsto realizar este lunes en relación a la crisis de los "chalecos amarillos", a raíz del "terrible incendio" que acudió a informarse en directo de los daños. Muy afectado, el presidente aseguró que: "Reconstruiremos Notre Dame todos juntos".
"Notre Dame es uno de los grandes tesoros del mundo, y estamos pensando en el pueblo de Francia en su momento de dolor. Está en nuestra naturaleza llorar cuando vemos perder la historia, pero también está en nuestro naturaleza reconstruir para mañana", fue el mensaje de Barack Obama en redes. Mientras, Donald Trump sugería que se lanzara agua desde hidroaviones, algo descartado por los bomberos porque la fuerza con la que cae desde estos aviones o helicópteros hubiera dañado aún más las estructuras del templo.
Los mandatarios de todos los países europeos y de gran parte del mundo han expresado su horror ante el pavoroso incendio de París. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, destacó en un tuit que "el incendio de Notre Dame es una catástrofe para Francia. Y lo es para España y para Europa. Las llamas arrasan 850 años de historia, de arquitectura, de pintura, de escultura. Será difícil olvidarlo. Francia puede contar con nosotros para recuperar la grandeza de su patrimonio".
La canciller alemana Angela Merkel expresó su consternación asegurando que "estas horribles imágenes de Notre Dame en llamas duelen. Notre Dame es un símbolo de Francia y de nuestra cultura europea", reza su tuit. El jefe de gobierno italiano, Giuseppe Conte, deploró "este golpe en el corazón de los franceses y para todos los europeos". El secretario general de la ONU Antonio Guterres dijo estar "horripilado" por la destrucción de "una joya única del patrimonio mundial".




