Malas noticias para Italia. El país de la bota ha amanecido conmocionado tras descubrir que Edlira Dobrushi, una albanesa de 37 años residente en Lecco, ha acabado con la vida de sus tres hijas de 13, 10 y 4 años respectivamente. Los principales motivos apuntan a que su ira podría haber venido tras haber sido abandonada por su marido.
Y es que según las últimas informaciones, el marido de Dobrushi habría comenzado una relación con otra mujer hace unos meses. Al parecer, los asesinatos se produjeron el domingo, día en que un vecino se despertó sobre las seis y media de la mañana al oír gritos en el piso de la mujer.
Al salir, el hombre se encontró a Edlira sentida en el rellano de la casa, cubierta de sangre y con las manos entrelazadas. Y es que al parecer la mujer habría intentado quitarse la vida cortándose las venas. De forma instantánea, el vecino llamó al servicio de urgencias que, trasladó a la madre hasta un hospital cercano donde pudieron observar que las lesiones no eran tan graves como parecía.
Y fue en el centro hospitalario cuando confesó su triple crimen con un sencillo “Fui yo”. Tras salvar a la madre, las autoridades descubrieron después los cadáveres de sus tres hijas: Simona, de 13 años de edad, Keisi de 10 y la pequeña Sidney, de apenas 4. Pasadas las horas, Dobrushi explicó las causas del asesinato.
Y es que la mujer aseguró que no pudo resistir que su marido la hubiera abandonado y hubiera iniciado una nueva relación con otra mujer. Por ello, y después de saber que su expareja había viajado a la frontera de Kosovo con su amante, cogió dos cuchillos de cocina y acabó con la vida de sus hijas.
Cuando las autoridades al lugar de los hechos se encontraron una escena escalofriante. Mientras dos de las niñas, las más pequeñas, podrían haber sido asesinadas mientras dormían, la más mayor presentaría señas de haber luchado por su vida contra su madre.




