Caminar por la playa es algo realmente maravilloso. Caminar descalzo puede ser considerado un lujo y en esta superficie, cuando se llega a realizar de manera adecuada, puede ser totalmente beneficioso para la salud, tanto física como mental. Los expertos recalcan que puede evitar el estrés y combatir la ansiedad.
Los beneficios son tales debido a las terminaciones nerviosas de los pies que controlan nuestras funciones vitales principales. Además andando se activa el flujo sanguíneo y mejora la circulación, las lesiones cervicales y de espalda en general.
“Paso a paso se potencia las estructuras músculo-ligamentosas, se desarrolla y potencia también las propiocepción de todos los ligamentos y se mejora la fexibilidad y movilidad articular”, recalcó Francisco Muñoz Piqueras, especialista en Biomecánica y Cirugía del Pie de la clínica Piqueras de Madrid.
“Andar por esta superficie es ideal para eliminar células muertas, porque la arena produce una exfoliación natural de la piel, y ayuda a nutrir las uñas gracias a la acción solar y del agua del mar”, resaltó. Sin embargo, Muñoz Piqueras explica que hay que tener cuidado ya que hay cosas que pueden resultar peligrosas.
“Lo primero y más importante no olvidar nunca protegerse del sol cuando se hace cualquier tipo de ejercicio y untar bien los pies con los protectores solares. Hay que tener mucho cuidado con los empeines, propensos a quemarse. Por supuesto, y desgraciadamente, la playa muchas veces esconde objetos punzantes, cristales o pinchos. Por eso hay que ir ojo avizor. Además puede aumentar el riesgo de infección de hongos y papiloma”, recalcó.
Por último, recomendó no abusar de las chanclas. “A pesar de estar tan de moda agrietan los talones y provocan lesiones. Muchas caídas son por culpa de este calzado que no sujeta el pie como es debido. Las lesiones más comunes son esguinces, dolores en el talón y arco del pie. A largo plazo podrían causar fracturas por estrés o, incluso, juanetes, por lo que su uso debe limitarse a playas o piscinas. No se recomiendan para personas con mucho arco o pies planos”.
Los amantes del running, deben de tener mucho cuidado a la hora de hacer este ejercicio en la playa. Tiene beneficios pero también riesgos. Para empezar, qué mejor escenario que el mar al lado, el ruido al romper las olas, y la brisa, que ayuda a no pasar tanto calor. “Además de respirar aire puro la respiración mejora gracias a la humedad, la baja presión y la temperatura. Igual que andar, correr en la orilla fortalece las piernas y ayuda a quemar más calorías de lo normal”, comentó.
“Correr en la arena reduce el impacto en todas tus articulaciones, ya que poco terrenos absorben las zancadas igual. Si se hace dentro del agua reduce el impacto en el cuerpo. Eso sí, se requiere más equilibrio y coordinación, que mejoran”, explicó.
“Correr en piscina con el agua a la altura del pecho se convirtió en entrenamiento habitual de jugadores de la NBA, ya que les aporta los beneficios de correr pero sin los impactos de la carrera. Además, una superficie más blanda como el agua supone un gasto calórico entre 1.6 y 2.5 mayor que sobre otras superficies”, comentó.
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