El viaje del secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, a Israel se produce en un momento muy importante para buscar y asentar un clima de paz en la región. Atención a cuatro factores importantes:
Primero. El viaje de Blinken coincide -y es el efecto que se buscó- con el comienzo en Chicago de la Convención Nacional Demócrata (DNC) que marca un momento crítico para el Partido Demócrata y sus candidatos, la vicepresidenta Kamala Harris y el gobernador de Minnesota Tim Walz.
Si Kamala Harris llega a la Casa Blanca buscará una cultura de paz en el pequeño y grande Oriente Medio. Kamala quiere de forma muy firme un área de paz y desarrollo en la gran zona entre las fronteras de Arabia Saudí e Irán. Apostará por la plena relación entre Israel y Arabia Saudí. E impulsará el avance muy decidido en cear estructuras de Estado para Palestina aunque en un primer momento sean frágiles. Y siempre manteniendo la mision especial de Estados Unidos (desde un punto de vista moral, político y militar) de preservar la seguridad plena de Israel en una relación que desborda el marco de solo aliados.
Buscará un modelo alemán, la normalización en la convivencia de dos religiones que no buscan la unidad ni la convergencia sino avanzar por caminos paralelos de respeto, Al igual que sucede en Alemania entre católicos y luteranos, desea lo mismo entre suníes y chiíes.
En Washington, en círculos políticos se apuntó además a Hechos de Hoy la posibilidad de que Blinken se convierta en el Kissinger los demócratas.– Es decir, su continuidad con una nueva Administración demócrata.
Segundo. Mientras la guerra en Gaza continúa y la Franja sigue degradándose, el control que alguna vez tuvo Hamás sobre el poder se está debilitando visiblemente. A pesar de cierto éxito en mantener la riqueza para financiar sus actividades, su capacidad para mantener el control puede estar en peligro, incluso si se implementa un acuerdo de rehenes y termina la guerra.
Tercero. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y el Shin Bet se acercan a Yahya Sinwar. Según fuentes de seguridad, el área de movimiento de Sinwar, al igual que la de otros altos funcionarios de Hamás en la organización, es cada vez más pequeña.
Cuarto. Y no por ello menos importante, Irán ha recibido, a través de diferentes canales, que si ataca a Israel, la coalición liderada por Estados Unidos no sólo estará en posición de defensa sino de ataque total a Irán con el mayor dispositivo naval que ha desplegado en la región en diferentes mares.
La presencia de Blinken
El impulso para finalizar un alto el fuego y un acuerdo sobre rehenes en Gaza ha llegado a un “momento decisivo”, dijo el secretario de Estado de Estados Unidos , Antony Blinken, después de reunirse con el presidente de Israel Isaac Herzog, en Tel Aviv en su último viaje a la región.
Esta es “probablemente la mejor, tal vez la última, oportunidad para que los rehenes regresen a casa, para lograr un alto el fuego y para poner a todos en un mejor camino hacia una paz y seguridad duraderas”, subrayó de forma especial Antony Blinken en una conferencia de prensa junto al presidente de Israel, Isaac Herzog.
“Es hora de que todos digan sí y no busquen excusas para decir no”, insistió Blinken. “Es hora de hacerlo. También es hora de asegurarse de que nadie tome medidas que puedan descarrilar este proceso”.
El viernes se presentó un nuevo plan de alto el fuego elaborado por Estados Unidos, Catar y Egipto tras dos días de negociaciones de alto riesgo en Doha. Los mediadores han estado intensificando sus esfuerzos mientras Oriente Medio se prepara para un posible ataque iraní contra Israel , y después de que el número de muertos desde octubre en Gaza alcanzara -según datos de varias fuentes y organizaciones- las 40.000 personas , una cifra sombría que pone de relieve diez meses de sufrimiento, desnutrición y desesperación en el enclave palestino durante la guerra de Israel con Hamás.
La visita de Blinken se ha convertido en una rutina establecida de viajes para reuniones en persona con el fin de proyectar una presión pública de alto nivel en torno a la necesidad de un acuerdo. Blinken dijo que estaba en Israel como “parte de un esfuerzo diplomático intensivo siguiendo las instrucciones del presidente Biden para tratar de llevar este acuerdo a buen puerto y, en última instancia, aprobarlo”.
Si bien reconoció que es un “momento tenso” para Israel por las preocupaciones sobre la posibilidad de ataques de Irán y sus milicias, incluida Hezbolá en el Líbano, Blinken dijo que Estados Unidos ha “tomado medidas decisivas para disuadir cualquier ataque y, si es necesario, para defenderse de cualquier ataque””.
“Estamos trabajando para asegurarnos de que no haya una escalada, que no haya provocaciones, que no haya acciones que de alguna manera puedan alejarnos de lograr este acuerdo o, en ese sentido, escalar el conflicto a otros lugares y a una mayor intensidad”, destacó.
Haciendo eco de las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Herzog culpó a Hamás por no haberse concretado aún el acuerdo, diciendo que “la gente tiene que entender que comienza con la negativa de Hamás a avanzar”.
A la vez el presidente israelí se mostró optimista. “Simplemente, todavía tenemos mucha esperanza de que podamos avanzar en las negociaciones que están llevando a cabo los mediadores”.
Hamás dijo anteriormente que la última propuesta no incluye un alto el fuego permanente e introduce nuevas condiciones en un intercambio de prisioneros, entre otras cuestiones. También culpó a Netanyahu de “obstruir” un acuerdo.
Hamás reiteró su deseo de implementar una propuesta de tres fases presentada por Biden, que incluiría:
— La liberación de los rehenes de Gaza.
— Un “alto el fuego total y completo”.
— La liberación de los prisioneros palestinos detenidos en Israel.
Hamás pidió a los mediadores que “obliguen a la ocupación a implementar” ese plan.
El domingo, el Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas dijo que el gobierno israelí está “demorando el proceso” y acusó al primer ministro de no hacer “todo lo que está a su alcance para devolver a los rehenes”.
Este es el noveno viaje que Blinken realiza a la región desde el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre. Se espera que se reúna de nuevo con Netanyahu y el ministro de Defensa, Yoav Gallant.





