De la denuncia, y las sospechas iniciales sobre las que alertó el Departamento del Tesoro de Estados Unidos se pasó a una amplia investigación en el Principado de Andorra y en España.
En el marco de estas acciones, el consejero delegado de Banca Privada de Andorra (BPA), Joan Pau Miquel Prats, fue detenido en la noche del viernes. La Policía de Andorra le acusa de un delito continuado de blanqueo de capitales procedentes del crimen organizado.
El Gobierno de Andorra intervino BPA el pasado miércoles tras recibir una notificación de Estados Unidos por la que somete a la entidad a "preocupación de primer orden" en materia de blanqueo de capitales. Se sospechaba que ha participado en el blanqueo de dinero procedente de organizaciones criminales de Rusia, China y Venezuela.
Rápidas acciones en Andorra y en España. El Institut Nacional Andorrà de Finances (INAF) ordenó la suspensión provisional del consejo de administración y de tres miembros de la dirección general de la entidad y nombró tres administradores provisionales para gestionarla. El Banco de España reaccionó a su vez con celeridad sobre Banco Madrid cuyo consejo dimitió en pleno.
Tras el arresto de uno de los máximos ejecutivos de la entidad, la Policía de Andorra no descarta nuevas detenciones y la operación sigue abierta. En la cúpula del banco andorrano se sitúan los copresidentes y propietarios, los hermanos Higini y Ramón Cierco Noguer.
En las investigaciones, como fue informando Hechos de Hoy, se ha confrmado que el cártel de Sinaloa tiene cuentas en BPA, junto con varias organizaciones mafiosas de clientes rusos, chinos y venezolanos. Estados Unidos acusó a ejecutivos del banco de colaborar en el blanqueo de capitales de diversos clientes, entre ellos el cártel de Joaquín "El Chapo” Guzmán, detenido en 2014. La organización criminal utilizaba sus empresas asentadas en Panamá, España y Suiza para atraer clientes.




