La cantante canadiense es una de las protagonistas de las redes de la semana y no precisamente por su magistral interpretación en Hello Kitty, el cuarto single del disco homónimo lanzado el pasado año sin pena ni gloria. El caso es que Avril Lavigne ha vuelvo a estar en el ojo del huracán tras su representación de la cultura japonesa.
Minutos después de estrenar el vídeo en su página oficial, los usuarios de Twitter decidieron crear el hashtag #AvrilLavigneRacist, criticando que la artista llevara como cuerpo de baile a un grupo de japonesas “haciendo el indio”. En el video en cuestión se puede ver a la cantante de 29 años bailando con un grupo de cuatro mujeres asiáticas, comiendo sushi y caminando por las calles de una ciudad japonesa saludando a sus fans.
Muchos aseguran que el videoclip es "ofensivo" para la cultura nipona, al estar lleno de tópicos, y señalan que presenta a las bailarinas que la acompañan como objetos. Por si fuera poco, la canción, compuesta por la propia Lavigne y su marido el rockero Chad Kroeger, tampoco ha contado con el apoyo en los medios.
La revista Billboard dijo en su cuenta de Twitter que es "una vergüenza en cualquier idioma". GQ, manifestó una postura similar: "Vimos Hello Kitty de Avril Lavigne para que ustedes no tuvieran que verlo", dijo en la red social. El canal Aux, por su parte, lo consideró "terrible y muy racista".
Por otro lado, la cantante ha decidido hablar para la revista Digital Spy y ha asegurado que “es una cosa muy divertida que nunca he hecho antes. Es el único en el disco que suena así. La canción es coqueta y algo sexual, aunque también trata sobre mi amor a Hello Kitty".
Asimismo, también se ha defendido de las críticas asegurando que le encanta la cultura japonesa, que ha pasado mucho tiempo en el país asiático y que ha grabado el video "específicamente para sus fans japoneses con su discográfica japonesa, coreógrafos japoneses y un director japonés".




