Un día antes de las elecciones en Afganistán, un hombre disfrazado de policía afgano asesinó a tiros a la fotoperiodista alemana Anja Niedringhaus, una de las corresponsales gráficas de guerra más prestigiosas, en la provincia de Jost, al este de Afganistán. Niedringhaus murió en el acto. La fotógrafa trabajaba para la agencia AP desde el año 2002. En 2005 ganó junto con un equipo de fotógrafos de AP el Premio Pulitzer por su labor informativa en Irak.
Niedringhaus (Höxter, Alemania 1965 – Afganistán 2014) comenzó a trabajar como fotógrafa freelance con sólo 17 años, cuando todavía estaba en el colegio y cubrió la caída del Muro de Berlín para el Göttinger Tageblatt en 1989 con sólo 24 años. En 2001 cubrió los atentados del 11-S en Nueva York y desde allí viajó por primera vez a Afganistán.
En el atentado de este viernes en Jost también resultó herida de gravedad la periodista canadiense Kathy Gannon, compañera de Niedringhaus, quien fue llevada a un hospital. Las dos reporteras trabajaban para la agencia de noticias estadounidense AP. Niedringhaus y Gannon contaban con una larga experiencia como reporteras en la región y en otras zonas de conflicto. Las dos se habían trasladado a Jost para informar sobre las elecciones presidenciales que se celebrarán este sábado en Afganistán para elegir al sucesor del presidente Hamid Karsai, que ya no puede presentarse a la reelección.
En marzo murió tiroteado en plena calle de Kabul un periodista sueco. La situación de seguridad en el país es extremadamente tensa en vísperas de las elecciones . Las principales carreteras que llevan a Kabul están bloqueadas como medida de seguridad. La mayoría de observadores internacionales han abandonado el país después del brutal ataque al hotel Serena -un auténtico fortín- del pasado 20 de marzo, con el que los talibán lograron sus objetivos: causar terror y la salida de los extranjeros. El asesinato de Anja Niedringhaus fue recibido por analistas, como se señaló a Hechos de Hoy, como la peor noticia de unos comicios inciertos y de una frágil situación.
Afganistán cuenta con unos 30 millones de habitantes de los cuales 12 millones tendrían el derecho al voto. Sin embargo, las listas no se han actualizado y en ellas figuran casi ocho millones de electores "fantasmas", en su mayoría fallecidos durante la última década.
Una mujer mítica




