La crisis de Crimea centró las reuniones de Barack Obama con la Unión Europea, la OTAN y el G-7 (que ha apartado temporalmente a Rusia).
En Nueva York, votación de la Asamblea General de las Naciones Unidas contra Rusia por invasión y posterior anexión a su territorio de la región ucrania de Crimea. Ucrania promovió una resolución en la que se sentencia que la anexión es ilegal.
En la votación, 100 estados miembros han mostrado su apoyo a esta resolución, 58 se han abstenido y 11 -Armenia, Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Corea del Norte, Nicaragua, Rusia, Sudán, Siria, Venezuela y Zimbawe- han votado en contra. No se quiere evidentemente un clima de ruptura en Naciones Unidas contra Rusia. Pero Vladimir Putin está recibiendo una sanción moral y política que no esperaba.
En los días de conversaciones de Barack Obama en la primera etapa de su gira europea (Unión Europea, OTAN y también el nuevo G-7, sin Rusia temporalmente), aviso importante de que una cuestión ha sido la amputación de Crimea de Ucrania, y otra muy diferente la intervención de Rusia contra territorios de la OTAN. “Debemos asegurar una mayor presencia en los países más vulnerables”, dijo Barack Obama, tras la cumbre de la Unión Europea y los Estados Unidos en Bruselas.
Si el territorio de la OTAN es un bloque quie no permitá ataques ni amputaciones, como sucedió con Crimea de Ucrania, el segundo mensaje de Barack Obama es el de reforzar la OTAN, la Alianza Atlántica. Anders Fogh Rasmussen respondió al presidente que habrá “medidas adicionales para reforzar la defensa colectiva”, incluyendo "planes de defensa actualizados y más desarrollados, ejercicios reforzados y despliegues apropiados" en la zona de tensión.
Rasmussen aludió a los planes de cooperación militar en la zona más amenazada por el desafío ruso que es la de Polonia, los países bálticos y Rumanía. La OTAN envió hace un par de semanas dos aviones de vigilancia AWACS a las fronteras de Polonia y Rumania con Ucrania. Fuera del marco de la OTAN, Estados Unidos reforzó su colaboración con Varsovia con el envío de 12 aviones de combate F-16. Antes de viajar a Roma, como subrayaron analistas a Hechos de Hoy, Barack Obama quiso adverti a Vladimir Putin de la importancia de la extensión el este de la OTAN.




