El presidente de la Generalitat, Artur Mas, acudirá este jueves a declarar como imputado por un presunto delito de desobediencia ante el juez del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que está investigando la organización de la consulta del 9N el año pasado después de que el Tribunal Constitucional la suspendiera.
Eso sí, Mas no acudirá solo. Llegará al Palacio de Justicia a las diez de la mañana después de participar en dos actos de homenaje con motivo del 75 aniversario del fusilamiento por un pelotón franquista del expresidente catalán Lluís Companys. Llegará al tribunal, situado precisamente en el paseo Lluís Companys, arropado por miembros del Gobierno, por diputados autonómicos de las fuerzas soberanistas y por 400 alcaldes catalanes que acudirán con sus varas.
La comitiva de alcaldes partirá del Parlamento, muy cerca del TSJC, y estará liderada por el alcalde de Girona y presidente de la AMI, Carles Puigdemont, y el alcalde de Premià de Mar y presidente de la ACM, Miquel Buch.
Este apoyo se producirá dos días después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña calificara las manifestaciones a las puertas del Palacio de Justicia para apoyar a los imputados por el 9N como "un ataque directo y sin paliativos a la independencia judicial".
Cabe recordar que varios centenares de personas se concentraron ante el TSJC el pasado martes para apoyar a la exvicepresidenta Joana Ortega y la consejera de Enseñanza en funciones, Irene Rigau, imputadas junto a Artur Mas por la consulta. Está previsto que también lo hagan el consejero de Interior, Jordi Jané y el de Justicia, Germà Gordó.
Las entidades soberanistas convocantes de estas concentraciones calificaron de "inaceptable" el comunicado del TSJC, que ven como un "intento de coaccionar el libre derecho a la manifestación", mientras que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) amparó a los jueces catalanes ante el "intolerable" ataque a su independencia.
En este contexto, el presidente catalán iniciará la jornada con la ofrenda floral en el Fossar de Santa Eulàlia del Castillo de Montjuïc -donde fue fusilado Companys– junto con la presidenta del Parlamento, Núria de Gispert, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Posteriormente, Mas participará en otro homenaje al expresidente catalán, uno de los dirigentes históricos de ERC, frente a su tumba en el Cementerio de Montjuïc.
Tal como ya hicieron Rigau y Ortega, el presidente catalán no tiene previsto contestar a las preguntas de los tres fiscales, el fiscal superior de Cataluña, José María Romero de Tejada, el teniente fiscal, Francisco Bañeres, y el fiscal Anticorrupción Emilio Sánchez Ulled, según comentaron fuentes judiciales.
Ambos coincidieron en los argumentos de su defensa: dijeron que no desobedecieron al TC porque no había una prohibición expresa y que no pararon la consulta -que denominan proceso participativo- porque cuando llegó la supuesta suspensión la organización ya estaba en manos de voluntarios, la "sociedad civil", según Ortega.




