Varias decenas de miles de manifestantes marcharon en silencio y de manera pacífica y sin incidentes a través de la capital de Argentina para pedir un juicio independiente de la muerte del fiscal Alberto Nisman, cuya acusación hace un mes llevó a la imputación de la presidenta Cristina Fernández por presunto encubrimiento de terroristas en un atentado ocurrido en 1994.
Según la Policía Metropolitana de Buenos Aires, al menos 400.000 personas recorrieron las calles de Argentina, entre el Congreso y la Plaza de Mayo, en una marcha a la que ha asistido la hija y la juez Sandra Arroyo Salgado, exmujer de Nisman. La multitudinaria marcha, que tuvo réplicas en varios puntos dentro y fuera del país fue organizada por un grupo de fiscales contrarios a las políticas de Fernández que, sin embargo, asegura que su única consigna era rendir un homenaje a Nisman.
Sin embargo, la muerte en extrañas condiciones de Nisman, que fue hallado con un tiro en la cabeza en su casa el pasado 18 de enero, enfrentó al Gobierno con la ciudadanía de cara a una inminente jornada electoral el próximo octubre. Bajo una marea de paraguas, sin distinciones partidistas y con numerosas banderas argentinas, la marcha estuvo encabezada por una pancarta negra, llevada por los fiscales, con la leyenda "homenaje al fiscal Nisman".
Por su parte, los líderes opositores presentes en la marcha, como los precandidatos presidenciales Sergio Massa, Hermes Binner, Julio Cobos, Ernesto Sanz y Mauricio Macri mantuvieron un bajo perfil mientras se podían oír aplausos y gritos de "¡Argentina, Argentina!", "Justicia" y "Nunca más".
Solo al final del recorrido, el secretario general del sindicato de trabajadores judiciales, Julio Piumato, tomó la palabra desde un camión junto a los fiscales para pedir un minuto de silencio a la multitud y agradecer la presencia de los "cientos de miles" de argentinos que se han acercado para homenajear al fiscal y acompañar a su familia.
Un mes después de la muerte de Nisman, los investigadores se mostraron incapaces de encontrar pruebas concluyentes para determinar si fue un suicidio o un asesinato, aunque las primeras pericias descartaron la intervención de terceras personas. Entre las novedades de la jornada, la fiscal que investiga la muerte de Nisman, Viviana Fein tomó declaración a Antonio Jaime Stiuso, exdirector de operaciones de la Secretaría de Inteligencia de Argentina y quien colaboraba con el fiscal en la causa AMIA.
Fein comentó que recibió el informe completo del peritaje toxicológico y parte de las pruebas histopatológicas practicadas sobre el cuerpo de Nisman, pero la fiscal anuncio que no informará ni de los resultados de las pruebas ni del contenido de la declaración de Stiuso "para preservar el curso de la investigación".
Hasta ahora el único imputado en el caso es Diego Lagomarsino, el informático que trabajaba con el fiscal y que le entregó el arma que acabó con su vida y fue hallada junto a su cadáver.




