Los expertos alertan de sus riesgos a lo largo de los años y parece que están consiguiendo concienciar a los ciudadanos. Y es que la anafilaxia es la reacción alérgica más grave ya que puede llegar a comprometer la vida del paciente siendo los alimentos, medicamentos y picaduras de himenópteros, como las abejas o avispas, los principales desencadenantes de esta reacción alérgica potencialmente mortal.
“La anafilaxia es una emergencia médica y pesar de su gravedad y consecuencias todavía no es muy conocida, por lo que no es tratada de forma adecuada en muchas ocasiones”, explicó uno de los expertos que asegura que la dificultad en el diagnóstico radica en la no existencia de signos definidos, “pero sí es típica la rápida progresión en la gravedad o intensidad de los síntomas”.
Asimismo, recuerdan que eta característica es común tanto en niños como adultos. "Se debe sospechar de anafilaxia cuando aparece en un corto periodo de tiempo, y de manera aguda, un síndrome que afecta a la piel y mucosas o al sistema respiratorio y circulatorio", y que “la mayoría de las anafilaxias cursan con síntomas cutáneos, con este criterio al menos un 80% de las reacciones serían identificadas”.
“El miedo a no reconocer los síntomas y a no aplicar correctamente el tratamiento condiciona la vida de los afectados y de su entorno” , comentan los expertos y explican que a este paso se le une la incertidumbre por no saber si la próxima reacción será igual o más grave, ya que en cada ocasión y en cada persona ocurre de manera diferente.
Asimismo, explican que el éxito del tratamiento de una reacción anafiláctica depende de la preparación de quien atiende al paciente, el reconocimiento temprano del cuadro clínico y el tratamiento precoz y agresivo. "La adrenalina por vía intramuscular es la pauta más eficaz, ya que es capaz de prevenir el broncoespasmo y el colapso cardiovascular", afirman.




