Dilma Rousseff y Luiz Inácio Lula da Silva no lo ocultaron. Frustración y amargura contra Michel Termer y su esposa Marcela (ver en Hechos de Hoy, Michel Temer inauguró Rio 2016 entre los abucheos a su Gobierno).
Dilma Rousseff dijo sentirse "triste" por no participar de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos en Rio de Janeiro. "Me quedo triste por no asistir a la fiesta en vivo y en directo. Pero estaré acompañando, alentando a Brasil", escribió en su cuenta de Twitter.
"Imagina que vas a dar una fiesta, trabajas durante varios años para la fiesta, montas las condiciones, colocas la iluminación, llamas a la prensa. Y el día de la fiesta alguien llega, toma tu lugar y se apropia de esa fiesta y te dice: 'Puedes ir, pero no puedes entrar al salón principal'", dijo Dilma Rousseff en sus confesiones al diario chileno La Tercera.
Dilma Rousseff ha acusado a Michel Temer de traicionarla y planificar un golpe en su contra. Si es finalmente destituida a fines de agosto, Michel Temer ocupará la presidencia hasta el fin de su mandato, el 31 de diciembre de 2018.
"No creo que sea apropiado que la presidenta apartada asista a una ceremonia cuyo maestro de ceremonia es un presidente ilegítimo. En esta historia de los Juegos, yo soy la Cenicienta, la invitan a la fiesta, pero se tiene que ir antes, vive en las cenizas", sentenció Dilma.
El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, mentor político de Dilma Rousseff y el principal artífice de la candidatura de Río de Janeiro para albergar los Juegos Olímpicos, también rechazó la invitación para asistir a la ceremonia inaugural.




