Venezuela entró en una etapa de máximas tensiones. No ha sido ninguna sorpresa porque desde hace meses la situación se estaba deteriorando.
Para los analistas en Carcas, la marea de estudiantes, y su grito de libertad, ha desbordado a Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, y su anillo en Caracas de vigilancia y apoyo de la inteligencia cubana. En el análisis de los servicios secretos cubanos, el nuevo objetivo es el de intimidar, e incluso detener, a María Corina Machado y Leopoldo López. Han puesto asimismo en el punto de mira al expresidente de Colombia Álvaro Uribe. Nicolás Maduro y Diosdado Cabello acusaron por primera vez en Caracas a Álvaro Uribe de una implicación directa en las protestas de estudiantes.
La grave situación en Venezuela comenzó a afectar así a Colombia, que vive ya su precampaña de las próximas presidenciales. Juan Manuel Santos, que ha observado silencio, va estar en una posición nada cómoda por el escándalo, reflejado en las redes sociales, de la brutal represión que vive Venezuela, lo que Álvaro Uribe calificó como "la dictadura castrochavista que prolonga Nicolás Maduro".
Desde Barranquilla, y en declaraciones al canal NTN24 , Uribe anunció que impulsará una campaña de recogida de firmas para que un millón de personas expresen su "solidaridad con el pueblo venezolano" y contra la "dictadura sanguinaria" que los gobierna. Respondió así a Nicolás Maduro quien le calificó de "enemigo de Venezuela", y de estar detrás de los grupos "financiando y dirigiendo estos movimientos", a los que a su vez calificó de "fascistas".
En sus declaraciones a NTN24, Uribe subrayó su campaña de recogida de firmas de solidaridad para llegar a un millón y expresar así un rotundo mensaje de "solidaridad" para los venezolanos "maltratados por la dictadura castrochavista que prolonga Maduro". Aseguró que en este momento "hay un pisoteo y una dictadura sanguinaria".
En su reflexión, dijo también que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) asesinaron el sábado a dos policías en el suroeste de Colombia , mientras que la "dictadura de Maduro asesina los restos de libertad en Venezuela". Apuntó además que la Administración de Juan Manuel Santos, "por temor a las FARC, se vuelve cómplice de la dictadura sanguinaria de Venezuela". Ante la ebullición en Venezuela, el apagón en Twitter, y la intervención de los Tupamaros -las bandas armadas por Nicolás Maduro contra las voces de oposición- Juan Manuel Santos está manteniendo un perfil bajo. Para Uribe, estos silencios no están a la altura de las responsabilidades políticas que exige el momento.




