La venezolana Yulimar Rojas escribió la página más importante de su carrera deportiva en estos Juegos Olímpicos de Tokio 2020 después de alcanzar 15,67 metros en la disciplina salto triple.
Un número que quedará marcado para siempre en su vida ya que fue con el que consiguió su primer oro olímpico y con el que batió un récord mundial que estaba en pie desde hacía 26 años. Mejoró en 17 centímetros la anterior plusmarca, que había establecido la ucraniana Inessa Kravets con 15,50 metros en el Mundial de Gotemburgo-1995.
La portuguesa Patricia Mamona se llevó la medalla de plata con 15,01 metros y la española Ana Peleteiro obtuvo el bronce con 14,87.
"No tengo palabras, no puedo describir lo que siento en estos momentos. Una medalla de oro olímpica, con un récord olímpico, con un récord del mundo… Es una noche fantástica", dijo emocionada. "Sabía que tenía esa distancia en mis piernas, que podía conseguirlo. Estaba fallando algo en el aspecto técnico, pero en el último salto lo di todo para conseguirlo", explicó. ¿Su próximo objetivo? ser la primera mujer en llegar a los 16 metros.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, dio la enhorabuena por sus medallas en los Juegos Olímpicos de Tokio, a la atleta española Ana Peleteiro y a la venezolana Yulimar Rojas, que entrenan y residen en Guadalajara.
En un mensaje en su cuenta de Twitter, García-Page ha escrito que "Guadalajara es medalla de oro y bronce para dos deportistas que evolucionan en esta ciudad".
A continuación ha dado la enhorabuena a Yulimar Rojas y también a Ana Peleteiro "por ese triple salto que, una vez más, llena de orgullo a nuestra región".
El sueño de una vida
La atleta española Ana Peleteiro ha reconocido que lleva "toda la vida soñando" con convertirse en medallista olímpica, algo que ha cumplido este domingo con su bronce en la final de triple salto, y ha afirmado que antes del quinto salto ha conseguido recuperar "a esa Ana guerrera" que ha logrado mejorar su marca.
"No puedo parar de llorar. Sabía que hoy podía ser un gran día, pero nunca me imaginé que lo conseguiría. Soñaba mucho con ello, pero no sabía si iba a ser capaz de sacar ese salto", señaló en declaraciones al Comité Olímpico Español (COE) tras la prueba.
La gallega terminó tercera, tras batir dos veces el récord de España, en una final en la que dominó la venezolana Yulimar Rojas, con nueva plusmarca mundial, y en la que la portuguesa Patricia Mamona fue plata. "Por fin puedo decir que soy medallista olímpica. Llevo toda la vida soñando con eso. No me lo puedo creer, tendré que esperar unos días para digerirlo", reconoció.
Por último, quiso agradecer su trabajo a su entrenador, el legendario Iván Pedroso, y a su pareja, el también atleta Nelson Évora, campeón olímpico de triple salto en Pekín 2008. "Doy gracias a mi entrenador, que ha trabajado superduro. Nelson, en el quinto salto, vino a motivarme y a sacarme eso que me ha dado desde que lo conozco. Consiguió sacar a esa Ana guerrera", concluyó.





