La Navidad puede, además de hacernos ganar algo de peso, dejarnos con una desagradable sensación de pesadez e hinchazón abdominal, ya que las comidas suelen ser abundantes y más pesadas de lo habitual.
Para ayudar al cuerpo a recuperar su ritmo, depurarse y eliminar los líquidos acumulados debido al cambio de alimentación, los expertos en dietética y nutrición de Clínica Opción Médica recomiendan seguir una serie de pautas alimenticias los días posteriores a las fiestas:
– Reducir al máximo la ingesta de grasas y azúcares simples.
– Moderar el consumo de sal y, en su lugar, utiliza distintas especias para dar sabor a tus platos sin aportar calorías extra.
– Beber mucha agua para ayudar a desintoxicar el cuerpo e hidratarlo.
– Aumentar el consumo de alimentos diuréticos como las uvas, la piña, el melón, los espárragos o las alcachofas, te ayudará a eliminar el exceso de líquidos.
– La fibra es un gran aliado en casos de hinchazón abdominal ya que su ingesta ayuda a mejorar el tránsito intestinal. Tómala en forma de cereales, panes y pastas integrales, legumbres o frutos secos como las almendras y las nueces.
– Evitar el alcohol, los zumos concentrados los chicles o bebidas que contengan gas.
– Las infusiones también ayudarán a reducir volumen, ya que algunas tienen propiedades diuréticas y su consumo es muy beneficioso en casos puntuales de retención de líquidos. Son especialmente eficaces el té verde, la cola de caballo o el diente de león.
– Realizar ejercicio físico a diario para activar el metabolismo y mejorar las funciones digestivas.
– Evitar en la medida de lo posible los embutidos, las carnes rojas y las vísceras. Siempre son mejores las carnes magras y aves como pollo o pavo.
– Limitar el consumo de leche y tomar siempre los lácteos desnatados.
– Evitar los productos de pastelería y bollería industrial, además de ser muy calóricos y poco saludables, su consumo enlentece la digestión y genera gases, por lo tanto, deben quedar relegados a ocasiones esporádicas como el día de Reyes y su roscón.
– Parece algo básico, pero siempre hay que comer despacio y masticar bien los alimentos. Así se evitará la entrada de aire y facilitarás la digestión.
Seguir estos sencillos pasos resulta mucho más efectivo y sano que las dietas drásticas.




