De nuevo palabras muy claras del Rey frente a quienes insisten en propagar, apoyar y mantener extremismo, radicalismo, odio e intolerancia con el único propósito de dividir, enfrentar y difundir desinformación. En el acto del Congreso Futuro Iberoamericano, un mensaje del Rey a Claudia Sheinbaum de apoyarnos en lo que nos une y encontrar respuestas útiles.
Felipe VI quiso de forma especial enviar un mensaje profundo de solidaridad a los pueblos de Haití, Jamaica y Cuba azotados por un huracán mayor, de fuerza 5, Melissa. En un importante discurso, sin mencionar de forma directa a la presidenta de México, abogó por lo que nos une.
El Rey evitó mencionar de forma directa a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Pero las palabras de Felipe VI fueron claras y tajantes al reivindicar lo que nos une, el espacio iberoamericano, la Comunidad Iberoamericana.
En los hechos de hoy, sábado 1 de noviembre, especial relevancia e impacto de los énfasis del Rey en su discurso.
Precisamente México es el país invitado en Fitur 2026. La Princesa de Asturias entregó además uno de los premios que llevan su nombre al Museo Nacional de Antropología de México. En la entrega del galardón, Leonor anunció su deseo de visitar algún día el Bosque de Chapultepec. Un mensaje también muy directo a Claudia Sheinbaum.
El rol de Andrés Allamand
El Rey Felipe VI asistió al primer Congreso Futuro Iberoamericano organizado por la Secretaría General Iberoamericana y la Fundación Encuentros del Futuro, que se ha internacionalizado para celebrar una primera edición en Europa. Se han reunido personalidades de la ciencia, la política y la cultura iberoamericana para analizar el papel de la región en cuestiones como la inteligencia artificial, la emergencia climática, la crisis de las democracias y el futuro de la educación.
El Rey ha estado acompañado por el secretario general Iberoamericano, Andrés Allamand; la secretaria de Estado para Iberoamérica y el Caribe y el Español en el Mundo, Susana Sumelzo; y el director de Casa de América, León de la Torre.
Después de los saludos y las imágenes de grupo del Rey con las autoridades, patrocinadores y ponentes del Congreso, se celebró la intervención de Serge Haroche, Premio Nobel de Física 2012, y la mesa redonda con el título La cultura, educación y la inteligencia artificial.
A continuación el Rey pronunció un importante discurso que publicamos de forma íntegra por su trascendencia.
Felipe VI quiso de forma especial enviar un mensaje profundo de solidaridad a los pueblos de Haití, Jamaica y Cuba. Como destacó Hecho de Hoy han sufrido una gran devastación por el huracán de fuerza 5 Melissa. Especialmente la isla de Jamaica quedó devastada. “En estos momentos de dolor y pérdida, enviamos nuestro apoyo y esperanza para todos los afectados”, el mensaje especial del Rey.
En su intervención, el Rey destacó que “es mucho -muchísimo- lo que nos une. Nuestra Comunidad Iberoamericana tiene una fuerza singular: una historia compartida y una diversidad que nos enriquece. Esa combinación de tener fuertes raíces comunes y miradas plurales nos permite aportar al mundo una perspectiva única, capaz de conectar profundamente regiones y continentes, generaciones y formas de pensar”.
Innovación, sostenibilidad y tecnología
El evento, que nace con vocación de permanencia, se convertirá en el epicentro de la innovación y el pensamiento global, reuniendo durante dos días consecutivos a expertos y expertas de reconocido prestigio, incluyendo perfiles profesionales, académicos, científicos y políticos.
El Congreso Futuro Iberoamericano nació en Chile en 2011 como una iniciativa de la Comisión Desafíos del Futuro del Senado chileno, y desde entonces se ha consolidado como la plataforma más influyente de diálogo entre la ciencia y la sociedad iberoamericana. Esta primera edición, impulsada junto a Secretaría General Iberoamericana, amplía su alcance internacional con el objetivo de promover el pensamiento crítico, el diálogo interdisciplinar y la cooperación iberoamericana en innovación, sostenibilidad y tecnología.
A lo largo de dos días, se han desarrollado nueve paneles temáticos sobre asuntos como la democracia y los medios, las ciudades inteligentes, la energía del futuro, los neuroderechos, la inteligencia artificial en la educación o las nuevas pandemias.
Discurso íntegro del Rey
“Antes de comenzar quiero transmitir nuestra solidaridad a los pueblos de Haití, Jamaica y Cuba, duramente afectados por el huracán Melissa. En estos momentos de dolor y pérdida, enviamos nuestro apoyo y esperanza para todos los afectados.
Quiero agradecer a todos los ponentes y participantes que han hecho posible que Madrid sea estos días un punto de encuentro de nuestro espacio iberoamericano, a través de este congreso, que nace con una decidida vocación de permanencia y para promover la reflexión, el diálogo y la acción -en y desde Iberoamérica- para afrontar los grandes retos globales.
Gracias a la SEGIB y a Congreso Futuro por hacer posible esta iniciativa, a la que deseamos los mayores éxitos.
Pensando en este primer congreso que quiere poner en valor la contribución de nuestra Comunidad Iberoamericana al debate global, la memoria me lleva a recordar unas palabras que compartí hace un año en el Encuentro de Academias Hispanoamericanas de la Historia y que ahora, en este contexto, cobran, si cabe, un mayor sentido. Decía entonces que lo esencial en nuestra relación -la de todos los países iberoamericanos- era apoyarnos en lo que nos une, en nuestras afinidades, para encontrar juntos respuestas prácticas, útiles, equilibradas y que lleguen a todos.
Y es mucho –muchísimo- lo que nos une. Nuestra Comunidad Iberoamericana tiene una fuerza singular: una historia compartida y una diversidad que nos enriquece. Esa combinación de tener fuertes raíces comunes y miradas plurales nos permite aportar al mundo una perspectiva única, capaz de conectar profundamente regiones y continentes, generaciones y formas de pensar; y de articular sus voluntades y aspiraciones, sus ideas y afectos.
Y al hablar de nuestras afinidades y de nuestra capacidad de conexión, no puedo dejar de mencionar la celebración, dentro de dos semanas, de la cuarta Conferencia Internacional de las Lenguas Portuguesa y española (CILPE); una cita que pone de relieve la hermandad y la vitalidad de nuestras dos grandes lenguas ibéricas e iberoamericanas, que simbolizan el poder del entendimiento mutuo y su prometedor futuro.
Desde esta perspectiva geopolítica y geo-lingüística, debemos subrayar la oportunidad que ofrece este congreso, que pone el foco en los grandes temas que nos afectan como sociedades; temas cercanos a la ciudadanía y que demandan respuestas colectivas: la reconfiguración del orden mundial; los desafíos que plantean la Inteligencia Artificial (IA), la digitalización o la sostenibilidad, o la adaptación que inevitablemente requerirán nuestras democracias, ciudades, universidades y sistemas productivos ante los cambios globales.
Temas que nos invitan a reflexionar sobre cómo la ciencia y la cultura pueden contribuir no solo al progreso, sino a que éste sea más humano, con los valores humanistas, las libertades y los derechos humanos como referencia y límite; sobre cómo el futuro del trabajo en una economía digital plantea nuevos retos en la formación y el empleo; sobre cómo la educación debe preparar a las nuevas generaciones para desenvolverse en entornos de cambio constante; o sobre la necesidad de mantener vivo nuestro sentido de comunidad iberoamericana, del que todos nos sentimos profundamente orgullosos y que forma parte esencial de nuestra identidad.
Iberoamérica ha demostrado, una y otra vez, su capacidad para generar ideas, impulsar la creatividad y ofrecer respuestas constructivas a los desafíos de nuestro tiempo. En esta línea, destacan la Carta Iberoamericana de Principios y Derechos en los Entornos Digitales y la Carta Medioambiental, aprobadas en la Cumbre de Santo Domingo de 2023, que reflejan el compromiso regional con una transformación digital centrada en las personas y una transición verde sostenible. A ello se suman las redes en materia de Agua, Cambio Climático, Biosfera o meteorología cuyo objetivo es promover una colaboración amplia en temas de gestión, tanto de los recursos hídricos, como de los desastres naturales, que a todos nos afectan, y que debemos abordar desde la prevención y fortaleciendo nuestra capacidad de respuesta.
Igualmente, relevantes son los programas, como, por ejemplo, de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED), el de los Derechos de las Personas con Discapacidad o la Alianza Iberoamericana de Enfermedades Raras (ALIBER), que ha realizado el primer “Estudio del movimiento asociativo de las enfermedades raras en Iberoamérica” y que busca visibilizar esta problemática en foros multilaterales y articular respuestas regionales.
En coherencia con ese espíritu de compromiso, este congreso quiere ser un espacio de promoción del conocimiento y de impulso del pensamiento compartido, donde la ciencia, la educación, la cultura y la tecnología dialoguen entre sí para ofrecer soluciones comunes.
Apostar por el conocimiento es, pues, nuestra mayor fortaleza. Iberoamérica tiene mucho que aportar a la conversación global: conocimiento, talento, innovación, sensibilidad y una profunda vocación de cooperación. Esa es, precisamente, la vocación que comparte nuestra Comunidad y que guía este congreso.
Por eso, más que un encuentro institucional, este congreso es una valiosa oportunidad para seguir pensando juntos el papel de Iberoamérica en el mundo. Y lo hacemos con la mirada puesta en la próxima Cumbre Iberoamericana de 2026, que acogerá España, un espacio donde podremos seguir profundizando en esta reflexión colectiva y transformar las ideas en compromisos concretos.
Cuenten con España para seguir construyendo ese futuro compartido.
Muchas gracias y enhorabuena por esta iniciativa”.





