En el primer caso, fue una botella de agua. La Policía Nacional desalojó la Estación de Atocha y detuvo a un hombre que amenazó con inmolarse. Rápido dispositivo de seguridad, como informó Hechos de Hoy. Se arrestó a un hombre de origen magrebí que decía llevar explosivos. El detenido está en tratamiento psiquiátrico y sólo tenía una botella de agua. Pero la alarma, el susto, y el recuerdo del día de la angustia volvió a un primer plano.
En el segundo caso de la alarma se pasó a la tragedia. Un hombre de 28 años, natural de Costa de Marfil, arrojó a las vías del tren a un policía que trataba de identificarle. El convoy de Cercanías que entraba en ese momento en la Estación de Embajadores (donde coinciden el Metro de Madrid y trenes de cercanías), en el centro de Madrid, alcanzó de lleno al agente, que falleció en el momento. El agresor, que cayó con él, resultó herido de suma gravedad.
El policía fallecido, Francisco Javier Ortega, que también tenía 28 años, patrullaba con otro compañero cuando Ali Raba Yode les gritó e insultó, señalaron fuentes policiales. Los agentes intentaron identificarle, pero Ali Raba Yode, con antecedentes por resistencia a la autoridad y robo con violencia, se negó y “se puso muy nervioso”, informó la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes. Un vídeo grabado por un testigo muestra cómo agarró al policía justo en el momento en que el convoy entraba en la estación y tiró de él hacia atrás, de modo que ambos cayeron a la vía.
El policía murió en el acto. Francisco Javier Ortega formaba parte de la Brigada Móvil de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, encargada de tareas de seguridad en trenes y autobuses. Tanto sobre el momento vivido en Atocha como en lo sucedido en Embajadores tuvo una gran repercusión en las redes sociales, Twitter y Facebook. Fuerte polémica además por la reacción de Podemos.
El círculo de Podemos en el municipio de Anchuelo de Madrid hizo dos comentarios en su cuenta oficial de Twitter en los que vincula la muerte del policía como una "consecuencia de la brutal represión policial hacia la inmigración". En otro tuit pidieron "ayuda y no condena" para "el pobre magrebí de Atocha"
"Lamentamos lo del Policía en Atocha, es otra consecuencia de la brutal represión policial hacia la inmigración subsahariana. Nadie es ilegal", dijo el círculo de Podemos de este municipio de la Comunidad de Madrid en el que gobierna el Partido Popular. Confundió la Estación de Atocha con la de Estación de Embajadores. "Los medios fascistas criminalizan al pobre magrebí de Atocha, necesita AYUDA y no condena. El neoliberalismo y el racismo es el terrorismo", sentenciaron en las redes sociales.
Ante la gran controversia que se produjo, Iñigo Errejón reaccionó señalando en su cuenta de Twitter que "La cuenta @PodemosAnchuelo no es representativa de todo Podemos. En todo caso lo sería sólo de su círculo local".




