Llegó el momento crucial para Pedro Sánchez. El giro político en Grecia disparó la atención sobre el sur de Europa. Los comicios anticipados han colocado a Atenas en el corazón de la escena política y económica de la Unión Europea y la zona de la moneda única.
Pablo Iglesias Turrión aseguró en Twitter -como recogió Hechos de Hoy– que el partido Syriza (un referente para Podemos) y su líder, Alexis Tsipras, abrirán el cambio político en el sur de Europa y marcarán la senda a España. Para Pedro Sánchez llegó el reto de devolver prestigio y autoridad moral al Partido Socialista. En juego está el recuperar su fuerza en la izquierda o perder pie como fuerza política decisiva en la escena de España.
En este marco, Pedro Sánchez mostró su vida personal y familiar en el programa Planeta Calleja de la cadena Cuatro. Se mostró mostrado como una persona familiar, que cocina y pone el lavaplatos y se bebe algún que otro gin-tonic. Jesús Calleja le sometió por su parte a Pedro Sánchez a dos retos: primero, el descenso de un aerogenerador de 70 metros de altura; y, segundo, la escalada del Peñón de Ifach.
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, aseguró que no le da "vértigo" llegar a ser presidente del Gobierno pero sí "respeto"; confesó que le sigue "temblando el pulso" cada vez que se sube al estrado del Congreso y, sin embargo solo sintió "nervios" colgado en el vacío, a 70 metros de altura. Compartió su intimidad con el aventurero Jesús Calleja, al que le desveló aspectos su vida personal y profesional, algunos secretos de sus compañeros y adversarios parlamentarios, e incluso, contó momentos de su vida personal y familiar.
"Estoy viviendo un sueño como el tuyo", le dijo Pedro Sánchez a Jesús Calleja colgado de lo alto de un moderno molino de viento de 70 metros de altura, refiriéndose a su papel de líder socialista y antes de aceptar el reto que le ha lanzado el aventurero de hacer lo propio en el Peñón de Ifach, un sueño que también ha visto cumplido el secretario general socialista.
En lo alto del Peñón de Ifach fue Pedro Sánchez lanzó un consejo a Podemos para advertirles de que "lo que tienen que hacer es cambiar ese mal rollo y esa rabia que tiene por propuestas y algo positivo" porque, ha dicho, esa "es la única manera de construir país".
En su vida personal Pedro Sánchez se ha mostrado como una persona familiar, que cocina y pone el lavaplatos y se bebe algún que otro gin-tonic, y en la profesional ha declarado que muchas veces ha soñado estar donde ahora está y que pensaba que "ni de coña (sic)" podría lograrlo, por lo que confiesa estar "disfrutando" de la responsabilidad que ha alcanzado.
Se ha declarado "republicano de valores" aunque admirador del "buen Rey que tenemos en España", y sobre las peculiaridades del Congreso y los diputados, ha contado que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se toca el ojo izquierdo cuando se pone nervioso o que la vicepresidente, Soraya Sáenz de Santamaría es "dura" pero "buena parlamentaria".
Y sobre él mismo ha dicho que antes de ser secretario general del PSOE su escaño estaba en la "bancada de la izquierda", lo que los parlamentarios denominan "tendido ocho", y que allí, ha ironizado, ocupaba un sillón de "castigado, al fondo, el último de la fila" pero, sin embargo, con mejor perspectiva que la que tiene ahora.




