Pacto final y acuerdo entre Iker Casillas, el Real Madrid y el Oporto. Se cierra una etapa extraordinaria en el Real Madrid con el adiós a 25 años de Iker en el club y 16 temporadas en el primer equipo. Superó la pasada temporada los 500 partidos de Liga. Es el jugador con más victorias de la Liga española, y leyenda viva del Real Madrid. Capitán extraordinario del Real Madrid y de la selección nacional de fútbol, la mítica Roja (ver en Hechos de Hoy, Julen Lopetegui, el protagonista del cambio de Iker Casillas en el Real Madrid).
La historia de las tensiones últimas que llevaron a este desenlace es bien conocida. Desde el momento de la destitución de Carlo Ancelotti como entrenador del Real Madrid, Iker Casillas quedó en situación arriesgada.
Al final Ancelotti se convirtió en su mejor defensor. Pero la situación de Iker Casillas, que afectaba a Sara Carbonero, no podía ser más difícil. Se le discutía en el campo su autoridad, era zarandeado por fallos y errores, y las redes sociales le mortificaban.
Iker Casillas, el gran capitán del Real Madrid y de la selección nacional de fútbol, no podía comprender ni aceptar lo que sucedía. Todo empezó en la etapa volcánica de Jose Mourinho, sus acusaciones de que filtraba datos en el vestuario, y la enemistad del entrenador con Sara Carbonero, periodista, por sus informaciones en Telecinco. Y fue una situación que no acertó a encauzar Florentino Pérez ni el propio jugador.
En el desenlace se ha caminado por el único camino posible. El Real Madrid ha accedido a ordenar su salida y despedirle con un homenaje, como no podía ser de otra manera. Iker Casillas ha comprendido que se estaba haciendo daño a sí mismo, al Real Madrid que lleva en el corazón, y a la estabilidad de su relación con Sara Carbonero.
De las múltiples operaciones posibles para su sueño de jugar en la Champions, y estar en forma para la próxima Eurocopa, Italia era una posibilidad. El Reino Unido y la Premier no se concretaron. Y en el camino de estas dudas se cruzó el Oporto de Julen Lopetegui. Para que encajaran todas las piezas -asunto no fácil- Rafa Benítez se empleó a fondo.
Le aseguró a Iker Casillas que no quería rotaciones en el equipo. Y que si David de Gea era fichado, tendría que dar un paso al costado. Han sido además consejos de amigo, de quien conoce a fondo el Real Madrid y sabe lo difíciles que son los despachos del Santiago Bernabéu.
La salida de Iker Casillas es con honor. No está escrito que regrese un día, y que opte incluso a importantes responsabilidades. Pero esa será otra historia.
Se produce este viernes 10 de despedida solemne con cuidado y respeto en las formas en el palco del Santiago Bernabéu y el estadio abierto a los afcionados. Es el reconocimiento de verdad a un capitán legendario. Si todos cometieron errores, abrieron la puerta a escribir la página más bella de despedida, la que no tuvo Raúl González. Florentino Pérez rectificó y aprendió de la historia. Verdaderamente repetir los errores es lo menos inteligente.







