Muy largo encuentro a solas -casi tres horas- entre el presidente del Gobierno y el nuevo secretario general del PSOE y líder de la oposición. Pedro Sánchez, tras el congreso exprés del PSOE, pisó con fuerza La Moncloa antes de ser recibido por el Rey Felipe VI en La Zarzuela.
Lo importante de este encuentro fue el clima de serenidad y diálogo profundo entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez con consenso en la cuestión de que no puede celebrarse una consulta ilegal en Cataluña. Fijadas estas líneas rojas, antes de la reunión de este miércoles de Artur Mas con Mariano Rajoy en La Moncloa, hablaron a fondo. El presidente informó de ello en una nota escueta y tuvo la deferencia -como informó Hechos de Hoy– de que Pedro Sánchez tuviera todos los focos en su conferencia de prensa en La Moncloa.
Si hasta ahora se sabía lo que plantea la derecha y sus posiciones -la actual gestión del Gobierno del Partido Popular-, Pedro Sánchez comenzó a perfilar el planteamiento de la socialdemocracia, las tesis del PSOE, ante cuestiones puntuales. El foco principal estuvo centrado en la consulta que pretende celebrar Artur Mas. Pedro Sánchez explicó que "no se puede celebrar porque es ilegal" y fijó el punto de consenso con el Gobierno.
"Hemos compartido las líneas rojas sobre la consulta: la soberanía pertenece al pueblo español", destacó. La Moncloa en un comunicado señaló sobre este asunto que "el presidente Mariano Rajoy ha reiterado al líder socialista su posición contraria a la consulta ilegal de autodeterminación que se pretende convocar en Cataluña y ha recordado que esa posición coincide con el voto expresado de forma mayoritaria el pasado mes de abril por el Congreso de los Diputados".
Pedro Sánchez fue claro y pedagógico destacando el clima de confianza entre ambos en cuestiones de Estado porque hacer política "no es cuestión de construir muros, sino de tender puentes". Se reitero, ante la crisis suscitada con Cataluña, de dar un paso en favor de la España federal y de abrir una reforma constitucional. Pedro Sánchez avisó además a Mariano Rajoy que el PSOE no sólo ejercerá su oposición en el Parlamento sino también en la calle.
El encuentro estuvo muy centrado en las cuestiones económicas -el paro, sus consecuencias y las desigualdades-. Y contó también con la respuesta de Pedro Sánchez al plan de cambio de la ley electoral para la elección directa de alcalde. "Ni ahora ni nunca" dijo el secretario general del PSOE rechazando "el pucherazo electoral" de la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal.
La relación de Mariano Rajoy con Alfredo Pérez Rubalcaba era muy intensa y más cordial de lo que mostraban sus afilados cara a cara en el Congreso. En este primer encuentro hubo un clima positivo de diálogo franco con Pedro Sánchez desde posiciones bien diferentes. Si se mantiene será positivo. A su favor, el viento que sopla, que ya no es de la galerna y los tiempos más duros de recesión y agudísima crisis.




