En los hechos de hoy, jueves 19, la denunciante de la violación del DAO tendrá protección policial tras ofrecérselo Interior. La víctima acepta la propuesta tras ponerse en contacto con la subdirectora general de Recursos Humanos y Formación, Gemma Barroso.
Los excesos de José Ángel González, Jota (DAO, Director Adjunto Operativo de la Policía Nacional) de Marlaska eran un clamor. “A Jota le costaba subirse la bragueta”. Mandos y agentes sostienen que su actitud inapropiada hacia mujeres del Cuerpo era conocida.
Pero, además de estos testimonios, la presunta agresión sexual narrada en la querella contra José Ángel González, el máximo jefe operativo de la Policía Nacional, ha deformado de manera drástica la idea que de él se tenía dentro y fuera del cuerpo.
Atención al enorme impacto de los casos Tito Berni, Koldo, Ábalos, Salazar, Tomé. y ahora el DAO.
El desfase entre lo que se sabía y lo que se hizo es lo que pone en cuestión la solidez del cierre de filas de Sánchez con Marlaska y debilita su insistencia en que se ha actuado con contundencia. Cadena de episodios de acoso y comportamientos machistas que son deleznables.
“Si el Gobierno ha tenido a un presunto violador al frente de la Policía Nacional, como mínimo, desde hace un mes, y ahora se va, solo hay una conclusión posible: no prescinden de él por lo que hizo, sino porque se ha hecho público. Hasta que ha trascendido, lo sabían, lo taparon y le protegieron”, la reflexión punzante y demoledora del jefe de la Oposición, Alberto Núñez Feijóo.
El respaldo femenino que sostuvo la investidura de Sánchez es ya su grieta más sensible en las urnas. El escándalo DAO impacta de lleno en las denuncias y episodios de tono machista vinculados al PSOE. Irrumpe, además, en el momento más delicado, tras el batacazo del partido en Aragón y el desplome en Extremadura.
De Tito Berni a Ábalos y Koldo, pasando por Salazar y el caso Tomé, golpe al relato de Sánchez de comprometerse a conquistar nuevos hitos para consolidar a España como un baluarte mundial del feminismo.
Uno de los episodios más esclarecedores -como informó Hechos de Hoy- fue el del exdirigente socialista Paco Salazar. Dos trabajadoras de La Moncloa presentaron denuncias internas por acoso sexual que permanecieron cinco meses sin respuesta efectiva y que incluso llegaron a desaparecer del canal interno del partido sin que nadie se pusiera en contacto con sus autoras. Solo cuando el caso saltó a la luz, el PSOE reaccionó convocando de urgencia a las responsables de Igualdad y activando el protocolo interno en busca de responsabilidades.
Este escenario se repicó en Galicia con el caso del expresidente de la Diputación de Lugo, José Tomé. Señalado por hasta seis mujeres en el canal interno del partido. Pero permaneció en la penumbra hasta que una exclusiva televisiva lo sacó a la luz.
El caso Mediador, con el exdiputado socialista Juan Bernardo Fuentes Curbelo, Tito Berni, no solo destapó una presunta trama de corrupción. También reveló un ecosistema de fiestas, prostíbulos y favores. Después el caso de la compra de mascarillas mostró las conversaciones entre el exministro José Luis Ábalos y su entonces asesor Koldo García, con su casting de prostitutas.
Al clima de fin de ciclo, estalla ahora con toda su fuerza demoledora el caso DAO que destruye definitivamente el relato de Sánchez.
Las claves del escándalo del DAO de Marlaska





