Tras el exitoso rescate del domingo de cuatro menores del interior de las inundadas cuevas Tham Luang en Tailandia, durante el lunes, la Marina de Tailandia confirmó la puesta a salvo de cuatro niños más, sumando un total de ocho. Cien personas, incluidos 18 buzos internacionales, participaron de las labores de este lunes que duraron dos horas menos que las de los cuatro primeros integrantes del equipo de fútbol de los Jabalíes Salvajes.
Aún falta sacar a otras 5 personas, incluido el entrenador de fútbol de 25 años. Probablemente tendrán que esperar hasta un día más para salir a la luz después de más de dos semanas de cautiverio, sin comida en un lugar oscuro y muy húmedo.
Las identidades de los rescatados no han sido dadas a conocer. Se encuentran en observación en un hospital de la capital provincial Chiang Rai, a 50 kilómetros de las cuevas. Al verse en libertad, varios de ellos pidieron tomar su comida favorita, Khao Pad Krapao, un guiso de carne de cerdo muy picante con arroz, como comentó en rueda de prensa el portavoz oficial de los equipos de socorro, Narongsak Ossottanakorn. "No se les ha permitido porque después de más de 15 días sin apenas ingerir nada de alimentos, sus estómagos deben de acostumbrarse poco a poco. De momento deben de tomar sólo comida muy suave", comentó. "Todos están sanos", añadió.
De todos modos, los integrantes del equipo de fútbol de los Jabalíes Salvajes todavía no han podido abrazar a sus padres y hermanos. Sólo los pueden ver a través de un cristal ya que los médicos quieren evitar cualquier contagio o infección por encontrarse algunos de ellos muy débiles.
Los niños deben de acostumbrarse poco a poco de nuevo a la luz y además es probable que necesiten ayuda psicológica después de este encierro involuntario que pudo acabar en tragedia.




