El terror llegó a las playas de Carolina del Norte. Al menos dos menores de edad resultaron heridos en varios ataques de tiburones registrados apenas dos horas de diferencia en Oak Island, ubicado en el estado estadounidense de Carolina del Norte.
Las autoridades anunciaron que una niña de catorce años de edad sufrió heridas de gravedad en un brazo y una pierna en un primer ataque. La víctima, que fue trasladada a un hospital en helicóptero, ha perdido parte del brazo y podría perder la pierna.
Alrededor de una hora y media después, un adolescente de 16 años fue atacado mientras las autoridades respondían al primer incidente. El joven ha perdido el brazo izquierdo a consecuencia del ataque. La alcaldesa de Oak Island, Betty Wallace, apuntó que por el momento no tienen más detalles sobre los ataques.
"Vi a alguien llevar a esta chica (fuera del agua) y las personas corrían a su alrededor y trataban de ayudar. Fue terrible", comentó una fuente. El testigo aseguro que había una gran cantidad de sangre y la gente trataba de poner torniquetes improvisados para detener el sangrado. Asimismo, agregó que la gente estaba tratando de cuestionar a la joven para mantenerla consciente.
"Fue una pesadilla. Era tan parecido a una escena de Jaws", comentó. "Esta es la verdadera amenaza", comentó George Burgess, de la Universidad de Florida, experto en tiburones desde hace cuarenta años. "Esto es muy inusual. Lo he visto dos veces en 40 años. Una vez en Egipto y una vez en el Panhandle de la Florida", recalcó.
Las autoridades han enviado patrullas especiales a la costa para pedir a los presentes que no entren al agua, al tiempo que se ha desplegado un helicóptero para intentar localizar al tiburón. "No quiero que todo el mundo piense que éste es un área en el que haya que estar preocupado de los ataques de tiburones, pero durante un corto plazo la gente tendrá que permanecer muy vigilante", comentó Wallace.
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