Alemania vive una semana negra de ataques. Un refugiado sirio que sufría trastornos psiquiátricos falleció la noche del domingo en un atentado con bomba que cometió contra un festival de música en la ciudad bávara de Ansbach, al sur de Alemania."Se trata desgraciadamente de un nuevo atentado terrible, que aumenta sin duda la inquietud de la gente", declaró el ministro de Interior de Baviera, Joachim Herrmann en el lugar del atentado.
Los socorristas intentaron en vano reanimar al autor de la explosión, que hirió a 12 personas, tres de gravedad. Herrmann indicó que las autoridades querían verificar si se trata de un atentado islamista. "No se puede excluir que sea el caso", resaltó a los medios de comunicación ya que el hecho de haner querido atentar contra la vida de múltiples personas juega a favor de esta teoría.
El subdirector de la policía de Ansbach, Roman Fertinger, habló de "indicios" de que se habían añadido trozos de metal a la carga explosiva.El autor del atentado, cuya solicitud de asilo fue rechazada hace un año, tenía la intención de "impedir" la celebración de un festival de música pop al que asistían más de 2.500 personas en la ciudad, según Herrmann.
Intentó entrar en el recinto del festival pero tuvo que dar marcha atrás por la noche porque no tenía entrada. La bomba explotó a esos de las 22.00 horas loca delante de un restaurante situado muy cerca de la entrada del festival.
El sirio, residente en Ansbach, había hecho dos intentos de suicidio y estuvo hospitalizado en una clínica psiquiátrica, añadió el ministro, y precisó que desconocía si el hombre tenía la intención de quitarse la vida.Llegó de Siria hace dos años y vivía en Alemania con un permiso de residencia provisional. "No podía ser expulsado debido a la actual situación" en su país y "estaba tolerado" en Alemania, según Herrmann.
Es la tercera vez en una semana que el Estado regional de Baviera sufre un drama. La noche del viernes, un joven de 18 años con trastornos psiquiátricos y obsesionado por las matanzas en masa, mató a tiros a nueve personas en Múnich. Asimismo, el pasado 18 de julio, un solicitante de asilo que dijo ser afgano, hirió con un hacha a cinco personas en un tren regional en Wurtzburgo, acto reivindicado en nombre de Estado Islámico.




