La escena, antes de la Semana Santa, no es la de conversaciones y negociaciones, sino la espera al final del navajeo. La lectura que transmite Pedro Sánchez a su equipo personal de colaboradores es la certeza de que Pablo Iglesias ni irá a nuevos comicios generales (ver en Hechos de Hoy, Rivera se impone a Sánchez, Rajoy e Iglesias para buscar una salida).
En las prediccones, proyecciones políticas y análisis, el sector del sanchismo en el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) espera que las crisis de Podemos le lleven a evitar elecciones. Sobre todo se apunta el criterio de la rectificación de Pablo Iglesias para evitar el escenario no deseado -pero temido- de la ruptura con sus aliados territoriales.
El PSOE sigue con atención los debates en los movimientos de En Comú Podem y a En Marea y el conflicto en Madrid que ha destapado las ambiciones de Tania Sánchez y sus maniobras soterradas, y la pugna abierta entre errejonistas y pablistas, los partidarios de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. A ello se han sumado la dimisión del exfiscal Carlos Jiménez Villarejo y los mensajes de Manuela Carmena.
El PSOE confía en un nuevo acuerdo que podria pivotar sobre un paqcto político con Podemos y su integración en un futuro gobierno, o su abstención en un nuevo debate de investidura. De nuevo, todos los escenarios son posibles. Son escenarios que inquietan a Ciudadanos si hay negociaciones secretas y no se aplica la transparencia.
A este clima político se sumaron cuatro encuestas en los periódicos El Periódico, El País, ABC y La Razón. Todos estos sondeos coinciden en destacar la caída de Podemos.




