¿Tania Sánchez presidenta y Pablo Iglesias vicepresidente? ¿Hay futuro para los Kirchner españoles? ¿Camina España hacia el escenario de Grecia de dos elecciones generales en corto plazo de tiempo? Hierve el clima de pactos políticos con grandes incógnitas.
Por lo pronto, Tania Sánchez, expareja snetimental de Pablo Iglesias, quedó envuelta bajo su peculiar torbellino de corrupción política surgido en el Ayuntamiento de Rivas (Rivas Vaciamadrid). La exdiputada de Izquierda Unida (IU) y promotora de Convocatoria por Madrid tendrá que declarar como imputada. Está acusada de prevaricación, tráfico de influencias y malversación por los contratos adjudicados a su hermano en el Ayuntamiento de Rivas cuando era concejala.
Se les acusa de participar en el diseño de un "entramado criminal continuado en el tiempo" para "beneficiar a amigos y familiares". Según la querella, dicha "trama" se encargó de que tuviese lugar una "adjudicación sistemática de contratos públicos" a favor de Aúpa, la cooperativa en la que "participaban o tenían intereses de diversa clase los querellados".
El caso Rivas se convierte así en el caso Tania en un momento en el que Podemos juega sus cartas con ambición en la gran pugna en la izquierda tras el 24M: Partido Socialista (izquierda socialdemócata), Podemos (extrema izquierda), Izquierda Unida y afines (izquierda comunista), y formaciones como Compromís (la izquierda surgida de mareas ciudadanas como sucedió en Comunidad Valenciana).
– Ver en Hechos de Hoy, PSOE, Podemos y Compromís, el bloque del cambio en Valencia.






