Mariano Rajoy estableció sus líneas rojas en los debates del Círculo de Economía. Admitió los errores, así como lo demoledor que resultó para el Partido Popular el martillo de la televisión, un día sí y otro también, sobre la corrupción política.
Hizo autocrítica, reconoció los errores y lo demoledor, con su factura política, de la corrupción para el Partido Popular. Confirmó primeros contactos con Albert Rivera y Pedro Sánchez en la nueva etapa abierta, que es inédita, de abordar pactos. consensos y explorar vías de colaboración entre distintas fuerzas políticas.
Los debates en el Círculo de Economía han tenido esta vez peso, importancia y profundidad. A los empresarios les gusta el estilo de hacer las cosas de Albert Rivera así como su apuesta decidida por la centralidad. Pedro Sánchez en cambio defraudó en Sitges.
Se esperaba un análisis más fino de la situación española. Mariano Rajoy fue esperado esta vez con mucha atención. Se produjo la confirmación, como avanzó Hechos de Hoy, de que habrá cambios en el Gobierno y en el partido. Pero a la vez se vió que existe la certeza de que la televisión influyó en el doble voto de castigo: fuga a otros caladeros y abstención.
"El retroceso ha sido significativo y es evidente que hay cosas que no hemos hecho bien", dijo Mariano Rajoy señalando que "hay que tomar nota, analizar el mensaje, aprender de los errores, corregir los defectos y continuar con la tarea".
Reconoció a la vez la durísima factura de la corrupción política. "Nos ha hecho daño la corrupción y el martilleo continuado de todos los casos, sobre todo en las televisiones", señaló. Devolvió a la vez las críticas a Pedro Sánchez. Lo más sorprendente del resultado de las elecciones municipales y autonómicas ha sido que, con lo complicado que han sido los últimos años para el Gobierno, el principal partido de la oposición no sólo no suba, sino que pierda posiciones, apuntó.
Los debates del Círculo de Economía han apuntado también a la atención sobre Madrid y Barcelona, y las estrategias de pactos que se abren. No abandonar la centralidad y los avances conseguidos es la cuestión que preocupa en profundidad.






