Ucrania frente a Rusia avanza como una crisis endiablada. Vladimir Putin lo anunció en sus primeras declaraciones desde el giro a lo peor de la crisis entre Rusia y Ucrania.El presidente hizo énfasis, en declaraciones dirigidas sobre todo a Barack Obama, de que Rusia no ha enviado todavía a sus tropas a territorio de Ucrania como autorizó el pasado sábado el Senado.
Putin aseguró también que los hombres de uniforme y armados que controlan los puntos neurálgicos de Crimea no son fuerzas especiales rusas, sino paramilitares locales de los grupos que calificó de “autodefensa” (“los uniformes se pueden comprar en cualquier tienda”, dijo). Putin insistió en que sólo “en caso extremo” y como “último recurso” habría una intervención de Rusia. Otras fuentes sobre el terreno, donde se bloquearon comunicaciones en redes como destacó Hechos de Hoy, hablaron de tropas de elite de infantería de marina y paracaidistas, sin insignias ni identificación, y encuadradas en el mando de la flota rusa en el mar Negro.
En Madrid, fueron las mismas tesis que, en un marco de seducción, el veterano Serguéi Lavrov, el Kissinger del Kremlin, insistió y defendió en sus encuentros el martes con el presidente del Gobierno y el Rey, y reiteró este miércoles al ministro de Exteriores.
Lavrov se esforzó en desvincular a Rusia de los paramilitares que han tomado el control de la península ucrania de Crimea. Dijo además que corresponde a las autoridades de Crimea autorizar el despliegue de observadores internacionales como exige Occidente. “No vamos a permitir un baño de sangre en Crimea”, insistió.
Acusó además a Occidente de no reaccionar ante el derrocamiento del presidente electo, Víctor Yanukóvich, considerando que supone un precedente peligroso. “Los malos ejemplos son muy contagiosos”, dijo en la conferencia de prensa junto a José Manuel García-Margallo.
Por su parte Margallo ha señalado a Rusia que debe respetar la legalidad internacional, la inviolabilidad de las fronteras y la integridad territorial. “La constitución de Ucrania consagra la integridad territorial y la inviolabilidad de las fronteras”, destacó Margallo. España, junto resto de países de la Unión Europea, celebra este jueves una cumbre extraordinaria para estudiar posibles sanciones a Rusia por su intervención en Crimea. Desde Madrid, Lavrov viaja este miércoles a París, donde ha confirmado su reunión con el secretario de Estado de EE. UU., John Kerry.
En Madrid, Lavrov insistió en las cuestiones que para Putin son esenciales. “Ruego que se recuerde que para calmar la situación hay que basarse en la ley”, dijo Lavrov, para quien la salida de Yanukóvich ha supuesto una clara violación de la Constitución, a la que Occidente se refiere como una “revolución”. Lavrov considera que la comunidad internacional emplea una doble vara de medir al exigir a Rusia el cumplimiento estricto de la ley. Lavrov dijo que “los reunidos en la Rada (Parlamento) no tienen el control sobre todo el territorio”, y que "no todos los ucranios reconocen la legitimidad del Gobierno de Kiev". La crisis, por lo tanto, compleja, sigue abierta en todos sus desafíos.




