Vladimir Putin viajó a San Petersburgo en su primera salida de Moscú desde el estallido de la crisis de Crimea. Por su parte el veterano ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, desveló las razones del ultimátum a las fuerzas de Ucrania en Crimea y los errores cometidos en la batalla de Kiev.
Para analistas, de forma cínica y tenaz, Putin aplica en Ucrania la misma estrategia exitosa que en Siria: hecho consumados e intimidación. En los mercados la tensión es enorme por los factores de riesgo y crisis peligrosa en todos los planos.
Las revelaciones de Lavrov
Serguei Lavrov defendió en Ginebra la intervención militar de Rusia en la península de Crimea y acusó a Occidente de ser responsable de la escalada de la situación. Para Rusia se trata de "la cuestión de la defensa de nuestros ciudadanos y compatriotas y la protección de sus derechos humanos, sobre todo el derecho a la vida", dijo Lavrov en las nuevas sesiones del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra.
Lavrov lo explicó de forma pedagógica, aunque cínica, dijeron analistas a Hechos de Hoy, porque sólo planteó y defendió la visión de Rusia y sus prioridades geopolíticas, es decir su nueva ambición de actuar con superpotencia. Dijo que las fuerzas que hablan ahora de una agresión y amenazan a Rusia con sanciones y un boicot se negaron antes a un verdadero diálogo político sobre la solución de los problemas en Kiev, subrayó Lavrov, indicando que esta manera "polarizaron a la sociedad ucraniana".
"Es muy importante distanciarnos de los extremistas que buscan ganar el control de la situación alimentando la violencia y el terrorismo", apuntó la situación en Ucrania con la de Siria. Acuso a las nuevas autoridades de Ucrania de no haber cumplido el acuerdo firmado con mediación de los ministros de Exteriores de Alemania, Francia y Polonia el 21 de febrero. Lavrov dijo que en ese texto, firmado por el expresidente Viktor Yanukóvich se preveía una transición paulatina. Sin embargo para el ministro ruso la oposición tomó el poder con violencia e instaló "un gobierno de los vencedores". Aseguró que lo sucedido generó indignación y temores entre los millones de rusos que viven en Crimea y en la parte este del país. Y por eso pidieron ayuda y protección a Moscú, justificó Lavrov.
Al explicar intervención militar de Rusia, Lavrov aseguró que "las autoridades legales" de Crimea les pidieron ayuda después de que grupos extremistas ocuparan edificios públicos. Además, la medida fue apoyada por el Parlamento de Rusia tal como marca la ley, indicó. Fuentes de inteligencia en Bruselas y Washington confirmaron que militares rusos tomaron el "control operacional completo" de Crimea el domingo, con la presencia de 6.000 soldados de las fuerzas aéreas y navales. Lo que está sucediendo explicó por su parte el ministro de Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, es grave. Lo califició como "la crisis más grave" en Europa desde la caída del Muro de Berlín hace 25 años. "El peligro de una nueva ruptura de Europa es real", alertó.
El escenario en Crimea
La Guardia Fronteriza de Ucrania detectó en la tarde de este lunes un aumento de tropas rusas desplegadas en la península de Crimea. Alertó de que también se han producido movimientos militares rusos en torno al puerto de Sebastopol, donde tiene su base la flota de la Marina de Rusia en el mar Negro. Por orden de Vladimir Putin se han bloqueado las comunicaciones de telefonía móvil.
Por su parte el primer ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, aseguró que "nunca entregaremos Crimea". En una conferencia de prensa en Kiev, Yatseniuk advirtió a las autoproclamadas autoridades prorrusas de Crimea de que serán responsables ante la ley por sus acciones. Advirtió además que un conflicto en Ucrania destrozaría la estabilidad regional.




