Mientras la canciller Angela Merkel pasa unos días de vacaciones en St. Moritz, Suiza, -este año sin ponerse los esquís por miedo a una nueva caída- el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble habló claro una vez finalizada la Navidad. El ministro alemán abogó por que se explique mejor a la población el sentido y utilidad de la inmigración en Alemania. Este mensaje llega en un momento en el que el nuevo movimiento islamófobo Pegida gana cada vez más adeptos.
El ministro opina que Alemania sigue dependiendo de la ayuda de los inmigrantes. "Todos debemos ser mucho mejores a la hora de explicar que la inmigración mejora nuestro día a día", afirmó el político cristianodemócrata en el diario Bild en referencia a los políticos alemanes. Schäuble señaló que "al igual que después de la Segunda Guerra Mundial, utilizamos a millones de refugiados y desplazados para la reconstrucción de nuestro país y después contamos con los conocidos como trabajadores invitados (los millones de Gastarbeiter, en gran parte españoles, en los años 60), ahora necesitamos también la inmigración".
"Sin embargo, como es natural, debemos convivir con ellos. Esto modifica nuestro día a día, pero no lo hace peor, sino que la mayoría de las veces lo mejora", agregó. El ministro reconoció que es lícito que los ciudadanos teman el islamismo terrorista, pero aseguró que no deben tener miedo del Islam.
Sus palabras se deben al cada vez más activo movimiento Pegida (Europeos patrióticos contra la islamización de Occidente) en plena expansión y que organiza desde hace semanas manifestaciones todos los lunes en la ciudad de Dresde; en la última participaron cerca de 17.500 personas.
Las manifestaciones de los lunes cuentan cada vez con una mayor oposición en muchas ciudades alemanas, donde la gente comienza a salir a las calles para pedir mayor tolerancia y una mayor amplitud de miras y tacha a los miembros de Pegida de pertenecer a la extrema derecha y querer meter miedo a los ciudadanos. "No sois el pueblo", les responden a sus pancartas.
En su discurso, el ministro Schäuble hizo referencia a una cita de la Biblia, muy de estos días de Navidad. "El mensaje de cara a la inmigración debería de ser el de ´no temáis´", como el del ángel a los pastores en Belén.




