Nueva rectificación del presidente del Gobierno durante su visita a Santiago de Chile. Anunció su nueva posición sobrte el acoso político de Carles Puigdemont al juez Pablo Llarena, y la encendida guerra de los lazos amarillos.
Pedro Sánchez no comprende todavía que ha roto el pacto constitucionalista en Cataluña de Ciudadanos, Partido Popular (PP) y Partido Socialista (PSC). Menos aún entiene que la Generalitat de Quim Torra esta teledirigida desde Waterloo por el expresidente prófugo. Y que desde allí, Carles Puigdemont está convencido de que va a destrozar al juez Pablo Llarena y dejar en ridículo al Tribunal Supremo.
Después de caminar en zigag, en un alam,bre muy peligroso, Pedro Sánchez anunció ahora una nueva rectificación de su Gobierno ante la demanda presentada por Carles Puigdemont al juez Pablo Llarena. Aseguró que "la defensa de nuestro sistema judicial no es una cuestión privada, sino de Estado".
También defiende ahora la petición de explicaciones de la Fiscalía Superior de Cataluña a los Mossos d’Esquadra por las sucesivas identificaciones efectuadas durante el mes de agosto, en varias localidades de la provincia de Tarragona, de personas que estaban arrancando lazos amarillos.




