Resuelto el primer asalto de este martes 2 con el KO logrado por Yolanda Díaz sobre Nadia Calviño replegándose Pedro Sánchez a su pacto con Pablo Iglesias. Es decir, el presidente del Gobierno deja al costado las indicaciones de la Comisión Europa para reafirmar el pacto de PSOE, Unidas Podemos (y también Bildu) de derogar totalmente la reforma laboral de 2012 de Mariano Rajoy.
Fue una reunión de apenas una hora con un acuerdo que el Gobierno resumió en tres puntos:
1. Compromiso con la derogación de la reforma laboral en los términos del acuerdo de coalición y del Plan de Recuperación enviado por el Ejecutivo a la Comisión Europea.
2. El Gobierno buscará a través del diálogo social un acuerdo con todas las partes.
3. El objetivo del Gobierno es construir un nuevo modelo de relaciones laborales.
El encuentro comenzó quince minutos antes de la hora prevista, las 12, debido a la brevedad con la que el Gobierno de coalición despachó el Consejo de Ministros.
En la reunión han estado presentes las vicepresidentas Nadia Calviño y Yolanda Díaz; y los ministros de Educación, Pilar Alegría, de Hacienda, María Jesús Montero y de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá.
Tras la reunión, el Gobierno emitió un comunicado con los citados tres puntos del nuevo escenario político y económico.
Subrayó que "está comprometido con la derogación de la reforma laboral de 2012 en los términos que establece el acuerdo de coalición y el Plan de Recuperación enviado a la Comisión Europea".
El término "derogar" aparece de manera explícita. Desde hace varias semanas, tanto Sánchez como los ministros socialistas evitaban este término y preferían hablar de "reforma", "nuevo marco" o "poner fin".
Ahora comienza el segundo asalto.
La Comisión Europea aprobó el llamado Componente 23 del Plan de Transformación y Resiliencia. Todos los países de la Unión Europea han tenido que presentar en Bruselas las líneas maestras de sus reformas laborales.
En el caso de España falta ahora el contenido completo, en el que han de centrarse primero los negociadores dentro del Gobierno, y una vez alcanzado el acuerdo interno, las reuniones con la patronal y los sindicatos.
Pedro Sánchez se encontraba ante el dilema de volar la coalición con Unidas Podemos o entregar las llaves a Yolanda Díaz. Optó por el segundo paso pese a que puede encerrar aún escenarios más peligrosos y desconocidos.






