Crisis socialista que no cede inmediatamente después de un miércoles lleno de importancia desde un primer momento. A la crisis en el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) se ha sumado la del PSC (Partido de los Socialistas de Cataluña). A las dimisiones de Alfredo Pérez Rubalcaba y Patxi López se sumó ahora la de Pere Navarro i Morera.
Es final en buena parte anunciado desde la primera hora en que asumió el liderazgo del PSC, en 2011, por el clima de divisiones y las tensiones políticas generadas en torno al proceso soberanista en Cataluña. Pere Navarro tras anunciar su dimisión se puso en contacto con Artur Mas, presidente de la Generalitat.
En los comicios al Parlamento Europeo, las elecciones del 25-M, el PSC obtuvo sus peores resultados. La crisis del PSC es profunda en un doble conflicto de identidad porque el partido no es percibido ni como socialista ni como catalanista. A las cuestiones políticos se han sumado las personales con el choque de Pere Navarro con los diputados Marina Geli, Joan Ignasi Elena y Núria Ventura. El congreso extraordinario del próximo sábado elegirá al nuevo líder del PSC en un momento de intensa reflexión tras quedar -en los comicios del 25-M- como tercera fuerza política en Cataluña al verse superado por ERC y CiU.
El momento de reflexión y autocrítica no sólo se vive en el PSC sino en el PSOE con una compleja crisis de sucesión como apuntó Hechos de Hoy. A las dimisiones de Alfredo Pérez Rubalcaba en la secretaría general del partido y la de Patxi López en la dirección del PSE, llega, en tan sólo dos semanas, la de Pere Navarro en tiempos complejos y convulsos.




