Una reacción de cariño en Salvador de Bahía para Lionel Messi con dos caras en el estreno de Argentina en la Copa América frente a Colombia. Desconcierto en el primer tiempo y valentía y renovación en el segundo.
La selección de Colombia, el equipo de Carlos Queiroz, lanzó en el segundo tiempo dos ataques letales. Primero de Roger Martínez y después de Jefferson Lerma para que definiera Duván Zapata y dejaron a Argentina sin nada. Una Colombia grandiosa, de poder y velocidad, recordando a Messi la pesadilla del Liverpool.
La Copa América comenzó con estreno de las dos selecciones favoritas pero a la vez con dos grandes interrogantes.
Poder y debilidad de Brasil
La selección de Brasil, por su condición de anfitriona, parte como principal aspirante a conquistar la 46 edición de la Copa América.
Cinco años después del duro revés en su Mundial, con el recordado 7-1 en semifinales ante Alemania, quiere aprovechar del mejor modo en esta ocasión ser la organizadora y el apoyo de los 'torcedores' para recuperar el trono en América, el cual no ocupa desde 2007.
Uruguay, en 2011, y Chile, en 2015 y 2016, han sido las última reinas de una de las competiciones por selecciones más antiguas del mundo y que continúa abriéndose a nuevos invitados de otros continentes. Así, dos equipos asiáticos, la Catar del español Félix Sánchez, y Japón ponen la nota exótica y aumentan la competitividad con el resto de los diez equipos exclusivos de la CONMEBOL, sin equipos de la CONCACAF.
La pentacampeona del mundo acude con ganas a esta Copa América, no sólo por el hecho de no ganar desde hace dos años, sino también porque ni siquiera ha sido capaz de alcanzar las semifinales, una ofensa para una de las selecciones de mayor potencial del mundo.
A ello se une que el pasado Mundial de Rusia, pese a su gran fase de clasificación y las sensaciones ofrecidas bajo la llegada de Tite al banquillo, no pasaron de cuartos de final, eliminada por Bélgica, por lo que la sequía es aún mayor para una Brasil que ha ganado en ocho ocasiones esta competición.
El equipo brasileño acude además con un potente equipo, pero mermado por el que es considerado su referente, un Neymar cuyo brillo parece haber bajado desde su marcha al PSG y al que una lesión de tobillo le apartó del torneo en medio de una nueva polémica tras ser acusado de violación.
Aún así, Tite dispone de una buena plantilla para pelear por el título con futbolistas como el guardameta Alison, ganador de la Champions con el Liverpool junto a Firmino, Thiago Silva, el nuevo capitán Dani Alves, Casemiro, un Coutinho que quiere demostrarle al Barça que vale para su proyecto, o el joven poderío arriba que tiene con Gabriel Jesus o Neres, una de las revelaciones del año con el Ajax.
Argentina en busca del liderazgo de Messi
La teórica principal oposición para la anfitriona debe venir por parte de su histórica enemiga, una Argentina que cuenta con el azulgrana Lionel Messi y que aunque lleva mucho tiempo más sin ganar este evento, en 1993, sí puede presumir de haber estado más cerca de hacerlo que la pentacampeona mundial.
Ha sido la más regular en la Copa América en este siglo XXI jugando cuatro de las últimas seis finales. La bicampeona del mundo peleó por el título sin éxito ante Brasil en 2004 y 2007, y ante Chile, en 2015 y 2016. En esas tres últimas, perdió pese a tener al '10' en sus filas, y las dos más recientes, tras dos fatídicas tandas de penaltis que continuaron negando la gloria con su selección al Pulga.
Ahora, tras asumir otro fracaso en el pasado Mundial y ser de nuevo objeto de numerosas críticas, Messi no ha dado la espalda a Argentina e intenta liderarla hacia un título que sería un refuerzo, pero también un alivio personal tras un final de campaña con el FC Barcelona bastante negativo tras la debacle de Anfield y la derrota en la final de la Copa del Rey.
Bajo el mando de Lionel Scaloni, relevo de Jorge Sampaoli, Messi tiene de nuevo alrededor a un equipo con caras conocidas e importantes en su parte ofensivo como el Kun Agüero, Ángel di María o Paulo Dybala con el que espera brillar.
Por el momento no pudo hacerlo en el duro debut del sábado en el Arena Fonta Nova ante la Colombia de Carlos Queiroz, tercera en 2016.
Y es que al contrario que Brasil, Argentina tiene que lidiar con un grupo más complejo, ya que a Colombia hay que unir otro equipo rocoso como Paraguay, finalista en 2011 y cuarta en 2015, mientras que la terna la completa una Catar que tiene un examen importante a tres años de organizar su Mundial y tras proclamarse por primera vez en su historia campeona de Asia.




