1. Inicio
  2. Secciones
  3. Internacional
  4. Robert Durst, el millonario que admitió por error ser autor de brutales crímenes

PENA DE MUERTE

Robert Durst, el millonario que admitió por error ser autor de brutales crímenes

El protagonista de un documental de la HBO, confesó los asesinatos con la frase "¿qué demonios hice? Los maté a todos, por supuesto", al no percatarse de que había un micro abierto.

Hechosdehoy / UN
fjrigjwwe9r1_articulos:cuerpo

Polémica en Estados Unidos tras la confesión inesperada de Robert Durst. El millonario y miembro de una conocida familia de Nueva York, fue acusado de asesinato tras haber admitido, presuntamente, varios crímenes en un documental de televisión que se emitió este domingo por HBO.

Sin ser consciente de que el micrófono que llevaba estaba todavía abierto, Durst fue grabado asegurando que los había "matado a todos", poco después de que, durante una entrevista, le preguntaran sobre su implicación en la muerte de una amiga que tuvo lugar en California allá por el año 2000.

Hay que recordar que Durst, de 71 años, siempre declaró no tener nada que ver con el asesinato de Susan Berman. Las autoridades también le vinculan con la desaparición no resuelta de su primera esposa, Kathleen, ocurrida en 1982, tras pasar un fin de semana en su casa de campo en el estado de Nueva York. Finalmente fue declarada legalmente muerta.

Además, en 2004 Durst fue absuelto de los cargos de asesinato que se le imputaron por la muerte en 2001 de un vecino suyo de Texas cuyo cuerpo apareció descuartizado. Los abogados del millonario argumentaron con éxito que este había disparado contra Morris Black en defensa propia y que no tenía uso de razón cuando desmembró el cadáver.

Antes de entregarse a las autoridades para ser juzgado por este último caso, Durst se fugó al estado de Luisiana, pasando un tiempo disfrazado de mujer para evitar ser detenido. Al final fue condenado a cinco años de cárcel por descuartizar el cuerpo de su vecino, aunque acabó pasando apenas tres años en prisión.

Este mismo lunes, las autoridades de Los Ángeles le acusaron formalmente del asesinato de Susan Berman, una escritora amiga suya que en el año 2000 apareció muerta en su casa de la ciudad californiana y que se cree podía tener información sobre la desaparición de la esposa del millonario. Si es declarado culpable, podría enfrentarse a pena de muerte.

Mientras, en Luisiana, donde Durst se encuentra detenido, este mismo lunes se presentaron cargos contra él tras encontrarse un arma de fuego y una pequeña cantidad de marihuana. Por su parte, los familiares más cercanos de Durst aseguraron que se sienten "aliviados y también agradecidos con todo el mundo que ayudó" en la detención.

"Esperamos que por fin tenga que dar cuenta de todo lo que ha hecho", recalcó su hermano. Durst fue detenido cuando entraba en un hotel de Nueva Orleans en el que se había registrado con un nombre falso. Su abogado aseguró a los medios de comunicación que se iba a declarar inocente de todos los cargos.

La policía de Los Ángeles recalcó que su detención se produjo tras dar con “algunas pruebas más que aparecieron en el último año”. Sin embargo, su abogado aseguró que no tiene dudas de que su detención fue organizada en coordinación con los responsables del documental del canal HBO The Jinx: The Life and Deaths of Robert Durst (La maldición: la vida y las muertes de Robert Durst), que incluía una larga entrevista con Durst.

En el último episodio, emitido en la noche del domingo, se pudo escuchar la aparente confesión de Durst de los asesinatos de Susan Berman, de su esposa Kathleen y de Morris Black. Tras una de las entrevistas que aparece en el documental, Durst entró al baño aparentemente sin darse cuenta de que el micrófono que llevaba puesto estaba conectado.

"Ocurrió, te cazaron", se le oye susurrarse a sí mismo. "¿Qué demonios he hecho? Matarlos a todos, por supuesto", prosiguió. Ante esa confesión, a Durst también le preguntaron por su autoría en una carta que solo podía ser obra del asesino de Susan Berman, en la que se alertaba a las autoridades de que en la casa de la escritora había un cadáver.

Los responsables del documental encontraron similitudes entre la caligrafía de una misiva que Durst le envió a Berman y la de la nota anónima enviada a la policía por el asesino de la mujer. En ambas cartas la palabra "Beverly" aparecía escrita incorrectamente como "Beverley". La escritora murió de un disparo en la cabeza en su casa de Los Ángeles, cuando investigadores de Nueva York se disponían a interrogarla sobre la desaparición de Kathleen Durst.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Fill out this field
Fill out this field
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
You need to agree with the terms to proceed

twitter facebook smarthphone
Menú