El papa Francisco sabe bien los hilos finos que existen entre Brasilia y Buenos Aires (relaciones políticas y económicas y estrecho contacto entre líderes como el que existió entre Cristina Kirchner y Dilma Rousseff).
Ha sido igual de cuidadoso que Mauricio Macri. No citó de forma expresa a Dilma Rousseff pero se pronunció sobre su destitución. Lo hizo ante la nueva imagen de Nuestra Señora de Aparecida, patrona de Brasil , inaugurada en los Jardines del Vaticano.
Francisco se refirió al "momento triste" que vive Brasil. Anunció además, y lo lamentó, que seguramente no podrá viajar a Brasil en 2017 como adelantó en julio de 2013 en la Jornada Mundial de la Juventud.
"Estoy contento de que la imagen de Nuestra Señora de Aparecida esté en los Jardines. En 2013 había prometido volver el año próximo: no sé si será posible, pero al menos la tendré más cerca, aquí", señaló Francisco.
El Papa se siente muy unido a Nuestra Señora de Aparecida. En 2007 la figura de Jorge Mario Bergoglio emergió con fuerza en la reunión del episcopado de América Latina.
Al inaugurar el rincón de los Jardines de Ciudad del Vaticano dedicados a Nuestra Señora de Aparecida, Francisco pidió por Brasil. "Que Ella siga custodiando todo el Brasil, todo el pueblo brasileño, en este momento triste", dijo el Papa expresando claramente sus sentimientos sobre el proceso vivido de la destitución de Dilma Rousseff.
Rezó con recogimiento para que Nuestra Señora de Aparecida "custodie a los más pobres, a los descartados, los ancianos abandonados, los niños de la calle; que salve su pueblo con la justicia social con el amor de Jesús".
En un fin de semana importante, antes de la canonización de Teresa de Calcuta, Francisco quiso llevar, con delicadeza, los focos sobre Brasil.
– Ver en Hechos de Hoy, Francisco elogia a Mauricio Macri y niega que exista una crisis personal.




