El primer objetivo de Mariano Rajoy se centra en los Presupuestos de 2017. Van ser definitivos en el Congreso de los Diputados. Medirán primero si puede forjarsse una mayoría absoluta ante una cuestión clave como son los Presupuestos.
No podrá producirse ninguna ausencia y el Gobierno deberá contar con todos los votos del Partido Popular (PP), Ciudadanos, Coalición Canaria y Partido Nacionalista Vasco (PNV). Si Mariano Rajoy no logra esos acuerdos, se abrirá el escenario in extremis de poner a prueba a la Comisión Gestora del PSOE (Partido Socialista Obrero Español). Un revés en los Presupuestos cambiaría de golpe la nueva escena política valorada por el FMI (Fondo Monetario Internacional) y la Comisión Europea.
La segunda cuestión, por no decir la primera, es Cataluña, y también el poder político en las metrópolis de Madrid y Barcelona. Partido Popular, Ciudadanos y PSC (Partido Socialista de Cataluña) lamentan la dependencia de Carles Puigdemont de la CUP (Candidatura de Unidad Popular).
Cómo lograr por parte del Gobierno un acercamiento al Partit Demòcrata (PDECat) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) se ha convertido en el desafío que mide la capacidad y talla de Soraya Sáenz de Santamaría. En juego está todo también. Si la vicepresidenta avanza, adquirirá una nueva dimensión en el Partido Popular y en el Gobierno.
Fue significativo, en el día en que el Tribunal Constitucional paralizó la convocatoria del referéndum en Cataluña, escuchar la reacción inmediata del ministro de Justicia, Rafael Catalá.
Señaló que la suspensión cautelar por parte del Tribunal Constitucional del referéndum soberanista en Cataluña pone de manifiesto la necesidad de apostar por vías de diálogo y acuerdo y no por la “unilateralidad”.
Hizo estas declaraciones antes de asistir al almuerzo del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.
Se admitió a trámite el incidente de ejecución presentado por la Abogacía del Estado contra la resolución del Parlamento de Cataluña por la que se convoca el referéndum para septiembre de 2017.
Rafael Catalá dijo que el Tribunal Constitucional ha cumplido con su función y su decisión es un elemento más que subraya la necesidad de apostar por las vías de acuerdo y no por las unilaterales o por buscar apoyo “en quienes no les van a ayudar”.
"Acercándose a los radicales, las instituciones catalanas no van a buscar soluciones", dijo en relación con los incidentes provocados en los últimos días por los miembros de la CUP. Fue un mensaje al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y a Junts pel Sí, a quienes ha garantizado que el Gobierno trabajará por el acuerdo “pero dentro de la ley”.
– Ver también, Rajoy, el avance hacia Puigdemont con apoyo de Soraya y bajo fuego amigo (Hechos de Hoy)




