Prudencia esta vez de Mariano Rajoy, atento a la declaración de Artur Mas. En juego está el adelanto de elecciones en Cataluña. En el Senado, el presidente del Gobierno negó presiones sobre Eduardo Torres-Dulce.
El escenario cambió radicalmente. Si Artur Mas actuó con formas que no son aceptables en democracia, el presidente sabe, aunque no se reconozca en La Moncloa, que está a rebufo de los acontecimientos y que la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, en quien descargó una cuestión que es crucial, quedó barrida políticamente y bajo severas críticas en el Partido Popular (PP) en la jornada del 9 de noviembre, el 9-N.
Todavía hay más dificultades para Mariano Rajoy. Alicia Sánchez-Camacho, la presidenta del Partido Popular de Cataluña, es quien encendió la presión sobre el fiscal y avivó la crítica ante la falta de reacción más eficaz de La Moncloa para haber frustrado la consulta del 8 de noviembre. También evidenció su rechazo a los silencios durante tres días. Sin embargo, en las encuestas que se están sucediendo, el liderazgo de Alicia Sánchez-Camacho ha encallado al Partido Popular en Cataluña con una tendencia a ser una fuerza menor, por no decir irrelevante.
Aun así, el presidente es cauto en todos los escenarios. Antes de viajar a Cataluña, sólo fue contundente en la sesión de control al Gobierno en el Senado en su respuesta a Josep Lluís Cleries, el senador de Convergència i Unió (CiU). "La fiscalía actuó con independencia. No di ninguna instrucción. ¿Si no cómo se explica que unos fiscales dijeran otra cosa y otros otra? Pregúntele a la fiscalía si el Gobierno dio instrucciones", dijo Mariano Rajoy.
Aunque no ha querido avanzar más detalles antes de su viaje este fin de semana a Cataluña, a un acto del PPC, y está muy atento a la nueva toma de posición de Artur Mas, adelantó, mirando sobre a sus críticos en el PP, que tiene su hoja de ruta en este choque con la Generalitat:
1.- Intentar mantener la estabilidad.
2.- Colaborar con la Generalitat para ayudar en la salida de la crisis a través del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).
3.- Defender la soberanía nacional y la validez de la Constitución.
4.- Hablar con los responsables de todas las Instituciones.
5.- Escuchar todas las propuestas, siempre y cuando no se pretenda liquidar la soberanía nacional o los derechos de las personas.
En la sesión del Senado hubo también otros asuntos. Que se haya nombrado como director de TVE en Cataluña al jefe de prensa del PP de Cataluña y que haya sido destituido como presentador del informativo de Fin de semana de TVE a Oriol Nolis. La agitada sesión dejó la imagen de los diputados de CiU mostrando un cartel de "Autoinculpación" por el 9-N. De nuevo María Chivite, la portavoz del PSOE, no cesó en su marcaje personal al presidente. "Creo que la política española necesita hoy talla, sensatez y categoría", sentenció







