"Realmente no sé cómo lo he hecho", las primeras palabras tras su triunfo en el All England Tennis Club. Una nueva victoria épica de Rafa Nadal. Realmente no hay calificativos para su gesta de este miércoles en Wimbledon. En varias ocasiones, el campeón español estuvo más fuera que dentro del partido. Los espectadores contuvieron el aliento en el segundo set cuando Rafa estuvo a punto de la retirada por fuertes dolores musculares en la zona abdominal.
Desde la grada, su padre Sebastián le hizo gestos para que abandonara. Parece que no conoce a Rafa que una vez más, en el peor escenario, sacó pecho y galones y decidió resistir. Y tuvo premio al llevarse una de las victorias más difíciles en su vida profesional.
El premio, su 38ª semifinal de Grand Slam, dato sólo superado por Roger Federer y Novak Djokovic. En treinta de las 37 ocasiones anteriores, Rafa se clasificó para la final. La nueva demostración de coraje, sacrificio y tenis del español intimidaron a Fritz cuando estuvo en dos sets a un juego de la victoria.
Hay muchas dudas sobre cómo se encuentra realmente después de su victoria por 6-3, 7-5, 6-3, 5-7 y 6-7 ante el estadounidense Taylor Fritz. Como dijo a pie de pista, Rafa cambió su forma de sacar y eso le ayudó a aguantar. "Ha sido una tarde complicada. Taylor es un gran rival. Sinceramente disfruto mucho jugando estos partidos enfrente de un público como este", afirmó Nadal a pie de pista y con todo el público aplaudiendo a rabiar.
Después, en la rueda de prensa, Rafa fue muy sincero: “Lo primero es ver si podré estar listo para jugar. Nick es un gran tenista, uno de los más complicados en hierba. Intentaré estar al 100% para tener opciones”.
Y es que su próximo rival no es precisamente una perita en dulce, el caótico, polémico y maleducado australiano Nick Kyrgios. Habrá que esperar como evolucionan los dolores de Rafa.








