Viajero apasionado y extremo, José Antonio Ruiz Díez se unió en febrero de 2015 a la Comunidad de Blogueros de Hechos de Hoy en la que semana a semana narra en su blog de viajes TravelZungu, de forma muy personal y desenfadada sus vivencias, experiencias y aventuras en los países más diversos de los cinco continentes.
En 2010 viajó por primera vez a la República Democrática del Congo y construyó de manera altruista en la construcción de una escuela. De ahí surgió el Proyecto Mzungu. "Es como poder vivir lo que en el mundo desarrollado estamos perdiendo. La unidad y valores familiares, el pragmatismo al abordar cualquier asunto, la simplicidad de las cosas", asegura José Antonio Ruiz en la entrevista concedida a David Albert para Hechos de Hoy.

José Antonio Ruíz Díez supervisando los planos.
– Siempre he sentido una gran curiosidad por lo desconocido. Ya desde la infancia me hacía muchas preguntas sobre cómo serían las cosas en otros lugares, qué luz tendrían sus amaneceres, qué contrastes sus atardeceres, qué contenido sus conversaciones o qué sueños sus gentes…
La única manera de dar respuesta a mis preguntas era salir y descubrirlo yo mismo. Me embriagaba la sensación de estar en un entorno ajeno y, al final, la pasión por viajar se convirtió en un impulso muy poderoso.
– ¿Qué te hace quedarte en África?
– Cuando decidí darle un cambio radical a mi vida y devolverle a la misma lo que me había dado a mí, me sentí instintivamente inclinado hacia África.
Soy de esas personas que no pueden dormir sabiendo que alguien sufre. Y antes de que me llegaran las ojeras al ombligo, decidí quedarme allí una temporada y ayudar a los más necesitados en zonas remotas y peligrosas. A estos lugares llega muy poca o ninguna ayuda y no me parece justo. Por eso me quedé allí.

¿Quién puede resistirse a estas sonrisas?
– ¿Qué has hecho en la República Democrática del Congo?
– La determinación por llevar a cabo una contienda relevante para sus gentes se concretó en la construcción de una escuela primaria en la que hoy en día casi 200 niños estudian a diario y se forjan un futuro mejor.
Esta obra se hizo al margen de organismos de ayuda, organizaciones no gubernamentales o similares. Preferí un proyecto modesto en recursos pero que yo supiese que se iban a utilizar en lo que se tienen que utilizar.
Los problemas y obstáculos fueron tantos que a veces prefiero no recordarlos. Me quedo con los resultados, con sus sonrisas cuando voy a verles, con la certeza de que, aunque es poco, todo suma y por algún sitio hay que empezar.
Creo firmemente que la Educación es lo primero. Para mí, la Educación garantiza los cimientos del desarrollo y, en definitiva, la mejora de las condiciones de cualquier comunidad a corto, medio y largo plazo.

El proyecto avanza, pronto quedarán cubiertas las aulas.
– ¿Cuál es el siguiente paso?
– La primera escuela la hice de forma totalmente anónima. Ni siquiera lo comenté fuera de mi círculo cercano pero la voz se fue extendiendo y mis conversaciones terminaban muchas veces en ese punto.
El impacto fue tan grande en la gente y tantas personas querían colaborar conmigo de una forma u otra que para las siguientes escuelas decidí abrir las puertas a todos. Así nació Proyecto Mzungu (se dice “musungu”, viene del swahili y significa “extranjero”, “explorador” o “viajero errante”).
La próxima escuela empezará a construirse en tan sólo unas semanas y para que toda la gente que me apoya vea los resultados, lo voy a grabar. E iré más allá con un producto audiovisual que tiene la intención de convertir Proyecto Mzungu en un proyecto auto-sostenible. Serán varios meses de duro esfuerzo pero estoy preparado (o, al menos, convencido) para meter mis pies en el barro hasta que se termine.
-¿Cómo se vive allí?
– Las condiciones son precarias. No hay luz ni agua corriente ni cobertura telefónica. Nada. La comida es muy básica, los desplazamientos muy complejos, las lluvias intensas, los obstáculos mayúsculos, en fin… A mí me da igual. Cuando la motivación es grande, esos factores no son importantes.
El Congo (y África en general) tiene algo especial. Quizá sean su luz y sus colores, quizá sus habitantes, quizá la pureza del alma del continente. De alguna forma, y en muchos aspectos, es como poder vivir lo que en el mundo desarrollado estamos perdiendo. La unidad y valores familiares, el pragmatismo al abordar cualquier asunto, la simplicidad de las cosas.
África te puede hacer sentir muy vivo y teniendo en cuenta lo corta que es la vida, merece la pena pasar tiempo allí para aprovecharla un poco más.

Rodeado de futuros alumnos del colegio.
– ¿Cómo se financia el proyecto?
– La primera escuela la financié yo con mi ahorros. En esta nueva etapa, afortunadamente estoy empezando a contar con el apoyo de familia, amigos y personas a las que no conocía pero que se han sensibilizado con esta causa. A todos, muchas gracias por contribuir y por la confianza. ¡Sois muy grandes!
Todavía estoy lejos de llegar al presupuesto pero no desisto en mi empeño de conseguirlo todo antes de irme (o durante mi estancia allí). Invito a todos los que quieran llevar su corazón a África, y saber que llega, a contribuir. En este enlace pueden hacerlo www.proyectomzungu.com/donacion/. Les estaré eternamente agradecido.
Por otro lado, crear un contenido audiovisual que refleje esta odisea espero que me ayude a financiar las escuelas en el futuro.
Con 20 euros ayudas a hacer 200 ladrillos de los 80.000 que son necesarios para el colegio.
-¿Qué apoyos tienes?
– Para la construcción de la escuela cuento con el apoyo de las personas que comentaba así como con mis propios ahorros.
Para la grabación me gustaría contar con patrocinadores para hacer algo de calidad porque mis recursos no dan para más. Necesito mostrarle a todos que no hace falta ser rico ni hacer un despliegue de recursos inmenso para hacer un mundo mejor.
Desde aquí me gustaría hacer un llamamiento a aquellas personas o empresas que puedan aportar en este sentido también. Desde marcas de todo tipo a profesionales/empresas del medio audiovisual. En este momento, personas de la talla de Roland Joffé, el director de cine que fue nominado a los Óscar por La Misión y Los Gritos Del Silencio, se han interesado en mi historia. ¡Nada menos!
Algunas empresas ya se han puesto manos a la obra para echarme una mano. En este momento cuento con Brussels Airlines, que otorgará condiciones muy favorables al proyecto en los vuelos al continente africano. Estoy feliz porque pocas aerolíneas conectan mejor a Europa con África.
También cuento con Panasonic, que me va a aportar el material técnico esencial para garantizar una grabación de calidad. Empresa centenaria y líder a nivel mundial en innovación tecnológica electrónica. ¡No podría tener mejor aliado!
Adicionalmente, Powerspot me facilitará dispositivos portátiles de generación de electricidad allí donde no la hay (como es mi caso). Hacen unos aparatos increíbles y son pioneros en su campo. ¡Una gran ayuda sin duda!
Por último, Relocation2Madrid me ha ayudado en algunos aspectos. Es una empresa que cubre todas las necesidades de aquellos que desean mudarse a Madrid y lo hacen con excelentes resultados.
Agradezco enormemente la sensibilidad y el apoyo de todas estas empresas.

Todos ayudan en el Proyecto Mzungu. Si tú donas 45 euros pueden hacer cinco pupitres.
– ¿Qué repercusión tiene el proyecto?
– El mismo impacto que ha tenido esta aventura en la gente lo ha tenido en los medios. Esto ha propiciado que el proyecto haya sido escuchado en la radio y visto en televisión de la mano de profesionales de altura de Isabel Gemio (@Tedoy_mipalabra) o Daniel Seseña (@danisesena) entre otros.
– Podéis escuchar la última entrevista en radio Onda Cero en el programa Te Doy Mi Palabra (desde 1:27:13 hasta 1:55:15) o una de las últimas apariciones en TVE en el programa Cámara Abierta 2.0.
Para ver, leer o escuchar más, podéis entrar aquí. Es una sección de mi blog de viajes en la que tengo enlaces a intervenciones relevantes en los medios.
También tengo una página en español y en inglés con su propio blog para los avances del proyecto y sus correspondientes cuentas de Facebook y Twitter. ¡Ánimo a todos a ayudarme a difundir el mensaje!
– ¿Qué te aporta a ti el proyecto?
– Hoy en día este proyecto se ha convertido en mi vida. Nunca me lo imaginé, la verdad. Saber que niños desfavorecidos de zonas remotas van a tener la oportunidad de disfrutar de un futuro mejor me alegra pero no se me hincha en absoluto el pecho por ello. Siempre se puede hacer más. Ni me creo un héroe ni siento orgullo ni me considero mejor que nadie ni pienso que haya hecho lo suficiente todavía (ni de lejos).
El proyecto me acerca mucho a las realidades de los demás. Aquella de propios y foráneos. Me conecta a mi mundo, que es mucho más grande que el salón de mi vivienda.
También me da alegría ser testigo de cómo a mucha gente, el mero hecho de subirse a este tren y ser partícipe, le ha aportado mucha felicidad. Sentirse parte de un proyecto relevante que puedes ver, seguir y compartir trae, cuanto menos, sensaciones positivas para todos.

La alegría después del trabajo bien hecho. Ahora, ¡a estudiar!
– ¿Hasta dónde quieres llegar con el proyecto?
Mientras cuente con el apoyo de la gente, hasta que mi cuerpo aguante. Mi vida personal ha pasado a un segundo plano. Entre muchos podemos hacer mucho y estoy dispuesto a jugarme la vida para que las cosas se hagan.
Invito a todos a contribuir, a participar, a contactarme, a difundirlo. ¡Luego lo disfrutaremos todos!




