Una vacuna para prevenir la infección por el virus de la hepatitis C podría estar disponible en breve. Los resultados que se encuentran en fase I y que se publican en Science Translational Medicine, muestran que dicha vacuna es segura y que los únicos efectos secundarios importantes encontrados en algunos pacientes, como son la fatiga y la migraña, son de corta duración.
Asimismo, el compuesto demostró que la vacuna induce una respuesta inmune frente al virus. Si finalmente se confirmara su eficacia, podría convertirse en una vía menos costosa de prevenir una de las enfermedades infecciosas más prevalentes en el mundo, ya que solo en España se calcula que existen 900.000 personas portadores del VHC, como destacó Hechos de Hoy.
Del mismo modo, se estima que hay en todo el mundo entre 150 y 180 millones de personas con hepatitis C crónica (en Europa la cifra oscila entre 7,3 y 8,8 millones), y cada año se infectan entre 3 y 4 millones de personas por el VHC. Y aunque existen tratamientos muy efectivos que pueden curarla, la gran mayoría son muy caros.
Por ello, la esperanza está puesta en la vacuna que supuestamente previene la infección. Así lo asegura Eleanor Barnes, que explica que “necesitamos nuevas estrategias porque el VHC es un problema global en el mundo. Es una enfermedad en los países más ricos, pero también en los menos desarrollados, donde no hay acceso a los tratamientos debido a su coste. El objetivo es lograr una vacuna que con 1 o 2 inyecciones proteja a las personas del VHC el resto de sus vidas”.
Según la experta, “la nueva vacuna actúa imitando la protección inmunológica natural al mejorar los niveles de células T que se dirigen a múltiples partes del virus observados en el pequeño número de personas que eliminan el virus”, y añadió que “es una vía diferente de investigación en vacunas, ya que las que existen actualmente se dirigen a la producción de anticuerpos”.
“Sin embargo, en el VHC, y también para el virus que causa el sida, la aproximación de anticuerpos no funciona porque éstos se dirigen a la superficie del virus y, en el caso del VHC y del VIH, ésta es muy variable y cambiante”, explicó. En este sentido, la vacuna induce una respuesta inmunitaria y es similar a la que se observa en los pacientes que controlan la infección de forma espontánea tras una infección aguda en humanos.
En este sentido, recalcó que “la vacuna no evitaría la infección, sino que la controlaría” y que “un 20% de los pacientes que se infectan con el VIH la controlar de forma natural. Con esta vacuna ese número aumentaría considerablemente, pero las personas seguirían infectándose, lo que no es una buena noticia”.
La vacuna fue probada en casi 1.500 personas y vieron que además de ser segura, inducía una respuesta inmunológica en dos tipos de células T, CD4 y CD8, y que ésta era mucho mayor que las observadas hasta la fecha con otros compuestos. “Al generar respuesta en CD8 y CD4, ésta es más completa”, comentaron.




