Inédito agosto político en España con la presentación de los Presupuestos 2016 y el arranque de la precampaña de las más decisivas elecciones de la democracia en Cataluña (ver en Hechos de Hoy, Voladura de CiU, tres elecciones en cinco años y calculada ambigüedad).
Todo está abiertoen el escenario de la hora de la verdad en la relación de Artur Mas y Mariano Rajoy. Ninguno de los dos podrá seguir con la misma fuerza políticas tras el 27 de septiembre. Asumen a la vez el peligro de recibir igual castigo.
Artur Mas corre todos los riesgos. Rompió con el voto nacionalista moderado. Ya no está al frente de los acontecimientos. Quedó desbordado por el proceso que alumbró. Si gana se moverá en un escenario explosivo. Si pierde, estará sometido a una doble presión, de ganadores y perdedores. En Cataluña y en España.
Mariano Rajoy se halla ante un escenario desconocido. Su margen de acción es todavía amplio porque tiene muchas iniciativas abiertas como la de un Consejo de Ministros en la misma Barcelona, y nuevas iniciativas audaces de reformas aunque queden para aplicar en la próxima legislatura. Jorge Moragas y Andrea Levy tienen su cuota de responsabilidad de bbuenos o malos consejos, acertar o errar con estrépito.
Pero el quietismo, tan denostado desde Barcelona, puede atenazarle. Si hay una nueva hecatombe del Partido Popular de Cataluña (PPC) su liderazgo quedará comprometido. Si gana la lista por la independencia expres será el primer presidentre de la democracia en vivir bajo el riesgo de grave accidente políticoi entre Cataluña y España.
Los Presupuestos 2016 (#PG2016) irrumpen a la vez como escenario de búsqueda de consensos o de aprobación por la mayoría absoluta. El Partido Socialista expresó su rechazo y su intención, si gana, de una profunda revisión. No será fácil y tiene sus riesgos. En la escena política dos grandes enigmas: qué sucederá en Cataluña, y cómo acabará el estrecho codo a codo entre Partido Popular y Partido Socialista en las elecciones generales.
En La Palma del Condado en Huelva, Mariano Rajoy insistió en que "nadie va a romper España de ninguna de las maneras”. Aseguró además que "nadie va a convertir a los ciudadanos de Cataluña en extranjeros en su propio país”. Y recordó, “para que nadie se llame a engaño”, que las próximas elecciones en Cataluña “solo sirven para elegir al parlamento autonómico”
El presidente del Gobierno subrayó que “algunos partidos políticos tienen como objetivo iniciar un proceso que ponga fin a la confrontación que se ha querido promover entre ciudadanos de Cataluña”. Destacó además que el proyecto de los Presupuestos 2016 va a “continuar la senda de la recuperación económica que está viviendo España, creciendo y creando empleo”- lo dijo además en un día de datos muy favorables para el empleo-.
Pero Mariano Rajoy sabe mejor que nadie que el principal enemigo del Partido Popular en estos momentos es la abstención de sus votantes y la fuga de electores. Y que en las decisivas elecciones en Cataluña todo va a girar sobre el grado de participación.
Si no hay un vuelco en las urnas, Cataluña y España se asomarán al peor escenario de la democracia. Varios embajadores importantes de países de la Unión Europea ya han enviado a sus capitales. desde Madrid. memos confidenciales. De nuevo en Europa, críticos agosto y septiembre de 2015 en, desde luego, el año que vivimos peligrosamente con Grecia, primero, y repetimos ahora con España. Aunque José Manuel García-Margallo no lo crea, la relación y el futuro de Cataluña y España sí preocupa en Europa.





