Importantes avances en medicina podrían determinar la fatalidad del consumo excesivo de leche. Un estudio llevado a cabo en Suecia muestra que es posible que tomar más de tres vasos de leche al día sea causa de una muerte prematura.
Pese que a los expertos precisan que se trata de leche enriquecida con Vitamina A, de manera que no está demostrado que todos los tipos de leche puedan producir este fenómeno, también aseguran que el queso y el yogur son más beneficiosos para el organismo. La leche como alimento sigue siendo un tema conflictivo, ya que un día se dice que es indispensable como fuente de calcio y al poco otro estudio desvela que es la principal fuente de intolerancias en la nutrición.
Asimismo, los expertos afirman ahora que un exceso en su consumo puede provocar la muerte prematura. En este sentido, la leche, junto a los productos derivados de ella, es uno de los alimentos principales de nuestra dieta, además es un alimento base en la nutrición de las personas.
La leche es la base de la dieta diaria y uno de los alimentos más recomendados por médicos y nutricionistas para aumentar la ingesta de calcio. Pero al parecer, un estudio de la Universidad de Uppsala confirma que seguir estas indicaciones para aumentar la fuerza de los huesos puede tener graves contraindicaciones.
La investigación fue realizada por el profesor Karl Michaelsson y su equipo, que estudió durante más de 20 años los efectos de la leche en el organismo de más de 61.000 mujeres y 45.000 hombres. Los resultados decretaron que aquellos que bebieron más a lo largo de su vida no han sufrido una redacción considerable de fracturas que los que tomaron más.
"Nuestros resultados pueden cuestionar la validez de las recomendaciones de consumir altas cantidades de leche para prevenir las fracturas por fragilidad. Un mayor consumo de leche en las mujeres y los hombres no va acompañado de un menor riesgo de fractura y en su lugar puede estar asociada con una mayor tasa de muerte”, comentaron los expertos.
La investigación recalca que los productos lácteos bajos en grasa como el queso y el yogur, tienen un efecto beneficioso en el organismo, ya que minimizan la posibilidad de una muerte temprana y mejoran la salud ósea.




