La polémica ha llegado a Cannes. Tras unos primeros días plagados de críticas hacia Nicole Kidman y su versión sobre Grace Kelly, el mal rollo ha vuelto a la Costa Azul para quedarse. Esta vez proviene de la mano del político Dominique Strauss-Kahn, director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) entre 2007 y 2011.
El francés demandará a los responsables de la película Welcome to New York, protagonizada por Gerard Depardieu que recientemente ha estado en el Festival de Cannes, según ha informado su abogado. Y no es para menos puesto que muchos calificaron a la nueva cinta como pornográfica.
La película en cuestión representa al director gerente del FMI como un adicto al sexo que comete una agresión sexual a una empleada del servicio de un hotel. Pese a ello, ha sido promocionada como una obra de ficción al mismo tiempo que sus responsables niegan por ello tener ninguna responsabilidad legal.
Sin embargo, los abogados de Strauss-Kahn entienden que la película, dirigida por Abel Ferrara, es “difamatoria” porque el tema principal que narra es “similar a las acusaciones que se hicieron” sobre el entonces director gerente del FMI, quien dejó su cargo después de que una empleada de un hotel de Nueva York lo acusara de abuso sexual.
“Esto ocurrió hace tres años y todo fue resuelto. Él está aterrado. Ha dado instrucciones a sus abogados para realizar una queja acerca de las difamaciones basadas en las acusaciones de violación, en las insinuaciones que se muestran en esta película", explicó su abogado el cual ha confesado que “para mí, el filme es una mierda y esa es la única razón por la que no se exhibe en los cines”.
Asimismo, la periodista Anne Sinclair, exmujer de Dominique Strauss-Kahn aseguró también estar "asqueada" por la película. "Solo quiero expresar mi asqueo. Asqueo con una película en la que se exhibe permanente del cuerpo de Gérard Depardieu, con los diálogos vacíos y grotescos, con la forma en la que Ferrara representa a las mujeres, lo que debe ilustrar sus propias pulsiones", comentó.
"Las alusiones a mi familia durante la guerra son denigrantes y difamatorias. Dicen lo contrario de lo que pasó. Mi abuelo debió huir de los nazis y fue desposeído de su nacionalidad francesa por el régimen de Vichy", recuerda la heredera del coleccionista de arte Paul Rosenberg.
Por su parte, Gérard Depardieu ha alabado las dotes tanto de sus compañeros como del director para el rodaje. “Fue un placer interpretar a un personaje parecido a alguien que todo el mundo conocía, del que los medios hablaban. Es una película sobre el poder, sobre el sexo, sobre el dinero, que son los temas que tocaban las tragedias shakespearianas”, comentó.







