El 80% de los casos de diabetes tipo 2 podrían ser evitados con una dieta sana y una mayor actividad física, y, una vez se ha desarrollada la enfermedad, el tratamiento que deben seguir quienes la sufren se basa en dieta, ejercicio, autocontrol analítico en el domicilio. Así de tajante se mostró la asesora médica de Cinfa, Aurora Garre.
Asímismo, en la vida diaria se deben tomar precauciones extra que "mantendrán los niveles de glucosa dentro de la normalidad y minimizarán el riesgo de complicaciones”, indicó y advirtió que al contrario de lo que se piensa "esta patología puede ser prevenida". Los factores genéticos, autoinmunes y ambientales son "cruciales" en la diabetes tipo 1, pero la de tipo 2 está "estrechamente vinculada a la obesidad, la hipertensión y la hipercolesterolemia".
Para prevenir esta enfermedad, los expertos elaboraron una serie de recomendaciones. En primer lugar, sugieren una alimentación equilibrada. Una nutrición saludable y variada, gracias al intercambio de alimentos, "es necesaria para el control y tratamiento de esta dolencia, pero debe ser única y personalizada para cada paciente".
Por ello, los alimentos ricos en fibra como pan integral, fruta natural con piel, y verduras frescas o cocidas "son muy aconsejables", pues la fibra no se digiere, y enlentece el paso de la comida a través del estómago, disminuyendo la absorción de hidratos de carbono (azúcares). Por su parte, las proteínas, que se pueden encontrar en carnes, pescados, huevos, queso o leche, son "vitales para el crecimiento del cuerpo y la reparación de los tejidos".
Por otro lado, aconsejan tener especial precaución con el azúcar simple. "Sí está permitido el consumo diario de algunos azúcares de este tipo como frutas frescas, leche o algunos derivados lácteos, mientras que otros son de consumo muy eventual", como azúcares refinados, miel, dulces, pasteles o repostería en general.
Asimismo, resaltan la importancia de moderar el consumo de alcohol. Tanto el alcohol como el tabaco son "hábitos perjudiciales para la salud", y en el caso de los diabéticos pueden provocar la aparición de complicaciones cardiovasculares, neurológicas y renales. Así, deben evitarse las bebidas que tienen alcohol y alto contenido en azúcar como cerveza, vinos dulces, sidras dulces o licores.
También es fundamental el cuidado de los pies, para evitar la aparición de erosiones, infecciones y, en último término, gangrena, que "puede conducir a la amputación". De hecho, las personas con diabetes corren un riesgo de amputación veinticinco veces mayor que el de una persona sana.
“El cuidado de estas extremidades incluye la higiene -lavarlos diariamente con agua templada y cortarse las uñas con cuidado; el calzado, zapatos cómodos mejor que zapatillas estrechas y calcetines que no aprieten; y evitar caminar descalzos, también dentro de casa”, comentan los expertos.
"Esto es comprobar de manera periódica el estado de la retina con exploraciones y exámenes del fondo del ojo, con el fin de detectar de manera precoz la retinopatía diabética, que es la primera causa de ceguera en el mundo occidental", explicaron los expertos. Finalmente aconsejan tomar medicación, ya que "es un complemento para aumentar el efecto de la alimentación y del ejercicio".




